El esfuerzo al que se ven sometidos los futbolistas blanquiazules durante el mes de enero es algo que ya "estaba previsto", reconocía el pasado martes Eduardo Domínguez, el preparador físico del equipo, pero contra lo que no pueden luchar es contra los imponderables, las lesiones que impiden que algunos jugadores puedan entrar en las rotaciones. Uno de los que más está jugando es Antonio Tomás, que está acabando los partidos roto. "No me encontraba muy bien. El cuerpo me pedía parar. Me pasó lo mismo ante el Mallorca", comentó ayer el centrocampista cántabro. "Necesitamos más tiempo para recuperar antes de los partidos", añadió.
"Antonio está fundido, es el sexto partido que juega y para unos es el límite. Está llegando a una situación de mucha acumulación. Pero hay que tener en cuenta su carácter. Está dispuesto a todo. Hay que apretar los dientes para el sábado", comentó Domínguez sobre el futbolista. "Al final tenemos que afrontar los partidos estés como estés", explicó el futbolista, que reclama mayor tiempo de recuperación entre cada partido, algo que el calendario actual imposibilita. "La mente tiene que estar tranquila para saber imponerse a estas situaciones. Esto debería ser circunstancial porque sabíamos que el mes iba a ser duro", quizá no tanto.