Riki volvió a ejercitarse ayer con total normalidad, completando la sesión junto al resto del grupo. Durante el partidillo final el delantero lució el peto de color verde con el que se distingue a los futbolistas que están saliendo de una lesión. El madrileño ya tiene el alta médica e iba a entrar en la lista de convocados para esta noche, pero finalmente verá el encuentro desde la grada. El motivo es que los técnicos prefieren que el atacante no corra ningún tipo de riesgo. "Las sensaciones son muy buenas, pero lleva dieciséis días desde la lesión. Podría estar ante el Athletic, pero pensamos que podría correr demasiado riesgo. No sólo queremos tenerlo para este partido. Queremos tenerlo para el resto de la temporada y hacemos lo que podemos para que pueda ser así", explicó Ribera.
El ayudante de Lotina recordó que el ex jugador del Getafe sólo ha completado dos entrenamientos con el grupo, y eso, teniendo en cuenta los precedentes, es poco. "Él no tiene ninguna molestia pero han sido dos sesiones muy cortitas, no demasiado exigentes para probar a alguien que viene de una lesión", añadió el segundo entrenador.