AGENCIAS | INNSBRUCK (AUSTRIA)
La selección española de balonmano está obligada, tras la derrota cosechada ante Polonia en la primera jornada de la segunda fase, a ganar hoy (18.15 horas) a Alemania, si quiere seguir conservando sus opciones de acceder a las semifinales del Campeonato de Europa de Austria.
Cualquier otro resultado dejaría prácticamente fuera de la lucha por las medallas al conjunto español, al que si bien un empate todavía le daría opciones matemáticas de seguir vivo en el torneo, las múltiples carambolas que necesitaría hacen imposible pensar que pueda ser factible.
Un triunfo al que España sólo podrá optar si recupera el brillante juego que mostró en la primera fase y no cae, como ocurrió ante Polonia, en la precipitación, que le pudo costar una derrota (32-26) todavía mayor ante los eslavos.
Alemania, campeona del Mundo en 2007, ya no es la temible selección de antaño, pero sí un duro rival que jugará casi como local, ya que su afición abarrotará las gradas.