Filipe Luis saldrá a primera hora de esta tarde del hospital Santa Teresa, ya que ha recibido el alta médica. Es el primer paso adelante de los muchos que le quedan al lateral brasileño desde aquí hasta el final de su recuperación. "Desde el principio me hice fuerte y pensaba que había que tirar para adelante y volver a sentirse futbolista", comenta Manuel Pablo tras echar la vista atrás casi ocho años y medio. El Mundial 2002 estaba a nueve meses vista y no llegó; pero sí lo volvió a hacer para el fútbol. Filipe tiene el Mundial 2010 mucho más cerca que entonces lo tenía el capitán, está a cinco meses. Imposible.
La salida del hospital es el primer avance; ahora estará inmovilizado durante unas "tres o cuatro semanas", explicó el domingo el doctor Rafael Arriaza, el encargado de operar al brasileño, que añadió que el jugador "no podrá apoyar el pie hasta dentro dos meses, aproximadamente". Se situaría ya en abril, con la temporada en la recta final. A finales de mayo se cumplen los cuatro que como mínimo estará sin jugar. El campeonato concluye a mediados de ese mes. Este año lo tiene difícil, a pesar de que bromeó con Iraizoz de que se verían en la vuelta en San Mamés para marcarle un gol.