AGENCIAS | DEBRECEN
La selección española reanuda hoy la defensa del título continental con la semifinal ante República Checa, un rival al que siempre ha ganado, y lo hará con el refuerzo de haber superado la surrealista tanda de penaltis de cuartos de final frente a Rusia.
Tanto Luis Amado, quien detuvo el tiro definitivo, como el resto de compañeros y cuerpo técnico mostraron su carácter de campeones cuando los colegiados del partido del martes no dieron por válido el lanzamiento de Javi Rodríguez, en la tanda de penaltis, que sellaba la clasificación.
De nada valieron las reclamaciones y protestas de la incrédula expedición española en Debrecen. Los árbitros no quisieron atender al vídeo ni a las peticiones hispanas y, con este golpe moral, la tanda siguió hasta que Luis Amado detuvo el tiro definitivo y selló el pase para una nueva semifinal.
El equipo de José Venancio López, por juego y ocasiones, mereció eliminar a Rusia antes de llegar a la lotería de los penaltis, pero esa polémica situación ha reforzado si sabe aún más al conjunto español. Ahora le toca ratificarlo ante República Checa, que sorprendentemente eliminó a Italia en cuartos -también en los penaltis-, para plantarse en una nueva final.
El conflicto contra Rusia trajo consecuencias, de ahí que la delegación española haya recurrido las tarjetas amarillas que les mostraron los colegiados a Fernandão y Javi Rodríguez y protestó por el penalti anulado al artillero. De mantenerse la amonestación, ambos jugadores serían sancionados con un partido de suspensión si ven una segunda tarjeta. Asimismo, España expresó el malestar por haberse anulado el lanzamiento de Javi Rodríguez que hubiera significado el pase a España.
En cuanto a las semifinales, la selección ha ganado los diez encuentros que ha disputado ante los checos, el último en la primera fase del Mundial de Río 08 ( 4-0), con tantos de Javi Rodríguez, Daniel y dos de Marcelo. El artillero del Barcelona estuvo en el primer encuentro entre ambos equipos, un amistoso en Praga hace doce años (28 de septiembre de 1997) en el que marcó uno de los dos goles (2-1).
Ahora los checos llegan crecidos por su inesperada clasificación y eso les hace más peligrosos, aunque saben que España es superior y es la favorita número uno e indiscutible al título. El equipo centroeuropeo tuvo la oportunidad de ver el España-Rusia en la grada del Fönix Arena de Debrecen, escenario también de las semifinales, puesto que previamente (17.30 h.) se disputará el duelo Azerbaiyán-Portugal.
La República Checa, semifinalista en 2003, ha llegado a estas alturas de torneo de manera milagrosa. Tras debutar con una derrota ante Azerbaiyán (1-6) logró superar la fase inicial con una victoria frente a Hungría por 6-5 tras remontar un 0-4. Luego, ante Italia, también por detrás en el marcador, logró equilibrar la contienda siempre para forzar los penaltis con un 3-3 y salir victoriosa.
España, en cambio, se ha mostrado como el mejor equipo del torneo, con sus contundentes triunfos ante Bielorrusia (9-1) y Portugal (6-1) y el buen partido, sin premio en cuanto a goles, frente a Rusia.