M. CARRO / AGENCIAS | A CORUÑA / MADRID
El Madrid está haciendo todo lo que está en su mano, y algo más, para que Cristiano Ronaldo pueda jugar en Riazor, donde los blancos no vencen desde 1991. Tanto respeto infunde a los merengues el estadio coruñés, que el club que preside Florentino Pérez ha puesto en marcha toda su maquinaria para no quedarse sin su gran estrella frente al Deportivo. El Comité de Competición decidió el martes castigar a Cristiano con dos partidos de sanción por su manotazo al malaguista Patrick Mtiliga, por la fue expulsado con roja directa por el colegiado Pérez Lasa. El Madrid anunció de inmediato su intención de recurrir ante el Comité de Apelación, que tiene previsto reunirse hoy desde las 14.00 horas.
Si ratifica la sanción inicial, el rival del Dépor pedirá al Comité Español de Disciplina Deportiva que declare la suspensión cautelar del castigo para que Cristiano pueda jugar en Riazor. Eso supondría un agravio comparativo con otros casos similares. Por ejemplo, el que afectó a Javier Arizmendi en marzo de 2007 cuando todavía era jugador del Deportivo. El madrileño vio tarjeta roja contra el Getafe por una presunta agresión sobre Paredes. En aquel caso, pese a los sucesivos recursos presentados por el club coruñés, el delantero tuvo que cumplir un partido de sanción.
Entonces no hubo perdón para Arizmendi, pero ahora el Madrid confía en que sí lo haya para Cristiano. Por eso presiona desde los despachos y también desde las salas de prensa. Ayer fue Sergio Ramos el que salió en defensa del portugués. Según el andaluz, la sanción es "injusta" y su compañero no tuvo intención de agredir a Mtiliga, al que partió la nariz. "Se ha formado un alboroto tremendo con la jugada pero nosotros pensamos que Cristiano no tiene ninguna intención de agredir. Sólo se lo quiere quitar de encima. Pensamos que es injusta la sanción. Son dos partidos que tiene cumplir y una baja importante para el Madrid. Cristiano ha recibido el apoyo del vestuario. Todos pensamos lo mismo", explicó Ramos.
A romper la estadística
El internacional fue víctima en el mismo partido de un fuerte golpe en la nariz por un codazo de Duda, pero pidió que no se comparen las jugadas. Preguntado por la acción similar a la de Cristiano protagonizada por Leo Messi con el sevillista Marc Valiente, el madridista señaló que la diferencia es que no hubo lesión. "En mi caso recibí un codazo de Duda del que tampoco se ha hablado porque son disputas del balón involuntarias, en las que en ningún momento hay maldad ni intención de agredir. Messi tuvo la suerte de no darle en la cara al rival y Cristiano la mala suerte de romperle la nariz", matizó. "Tenemos un plantel amplio con jugadores con mucha ilusión de tener una oportunidad para aprovecharla. Hay una estadística de muchos años sin ganar en Riazor y está para romperla e intentar conseguir tres puntos que nos acercan al objetivo de pelear por el título", concluyó.
En cambio, el barcelonista Xavi Hernández calificó como "justa" la sanción de dos partidos a Cristiano. A Xavi no le ha sorprendido que el Madrid haya presentado como prueba para evitar el castigo contra Ronaldo una acción en la que Messi se intenta deshacer de un rival. Para el capitán azulgrana, "cada uno mira por sus intereses". "Ellos quieren tener a Cristiano Ronaldo en el terreno de juego. Para mí la jugada es muy clara: quizá no llega a ser agresión porque le hacen falta antes, pero es roja y los dos partidos son justos. Justísimos, además", recalcó el centrocampista internacional del Barça.