REDACCIÓN | A CORUÑA
Antes de que los trabajadores de las instalaciones deportivas coruñesas y de varios puntos de Galicia inicien una huelga indefinida a partir del 1 de febrero, por la falta de acuerdo entre los sindicatos (CCOO, UGT y CIG) y la patronal -para mejorar las condiciones salariales de los trabajadores-, ambas partes han decidido volver a reunirse para poner fin a un conflicto que se desató en noviembre de 2007 y que, a punto de comenzar el segundo mes de 2010, continúa sin solución. Por eso ayer, en el Consello Galego de Relacións Laborais de Santiago de Compostela, se sentaron a negociar para llegar a un acuerdo que ponga fin a otra hipotética huelga, después de que miles de usuarios se hayan visto afectados desde que el pasado mes de noviembre los trabajadores reiniciasen los parones al no cumplirse el acuerdo de 2007.
Pedro Beade Roel, responsable de la Federación de Servizos á Cidadanía de CCOO de A Coruña que forma parte de la mesa de negociación, comunicó ayer que la reunión se retomará esta tarde, a partir de las 16.30 horas, ante la falta de acuerdo, aunque aseguró que ambas partes acercaron sus posturas.
Si finalmente no se llega a un acuerdo, los sindicatos discutirán entre hoy y mañana si continúan con la huelga indefinida que está prevista para febrero o si toman otra medida de presión.
En A Coruña, después de los últimos cuatro días de parón, que duró del 16 al 19 de enero, los representantes de los usuarios de los centros deportivos provinciales exigen que las autoridades municipales medien en este conflicto en vez de lavarse las manos y permitir que continúen las precarias condiciones laborales que soportan los trabajadores de las instalaciones.
En varios pabellones y polideportivos locales ya se han emprendido medidas por parte de los usuarios para protestar por la actuación de los centros deportivos ante esta situación. En Elviña, A Sardiñeira y Agra del Orzán, tres complejos deportivos que dependen de la Xunta, los representantes de los usuarios han colgado carteles solicitando a todos los ciudadanos que disfruten de las instalaciones que devuelvan el recibo del último mes como protesta por el cobro de los días que el recinto permaneció cerrado a causa de la huelga, ya que entienden que los usuarios no pueden de ser víctimas indefensas en un conflicto interno.
En el Polideportivo Municipal de San Diego -otro ejemplo- los socios han escrito una multitud de quejas para que no se les cobre los días que el centro estuvo cerrado. Sin embargo, los representantes de los usuarios entienden la postura de los trabajadores y piden una solución justa y, sobre todo, rápida.