AGENCIAS | MANCHESTER
El Manchester United tuvo en Old Trafford la última palabra en el encuentro de vuelta de la semifinal de la Copa de la Liga (la Carling) al imponerse por 3-1 al Manchester City y sellar su billete a la final de Wembley.
Ya desde el pitido inicial se trató de un derbi de alto voltaje en el que el City buscaba su primera final desde el año 81. Se lo negó el United de Ferguson, que el 28 de febrero disputará la final de este torneo ante el Aston Villa, que reservó su boleto tras imponerse en la otra semifinal de al Blackburn Rovers.
Fue un duelo que comenzó salpicado por el morbo y en el que Ferguson optó en el centro de la defensa por Rio Ferdinand, que recurrió un cargo de conducta violenta impuesto por la federación.
El City arrancó con fuerza un acto inicial que vio buenas ofensivas de la mano de Zabaleta y Tévez, el hombre que firmó los dos goles de la victoria en la ida, y que pusieron en apuros al meta del United, Edwin van Der Sar.
El United recobró la forma y se puso por delante enfilado a la final. Carrick amplió la ventaja en el minuto 71.
Y llegó la réplica de un luchador Tévez, que instantes después, remató un pase del galés Craig Bellamy para dar esperanzas a su equipo.
No pudo ser. La réplica de Tévez fue abortada por un Wayne Rooney imparable anoche, que dijo la última palabra y metió, en el último minuto, a su equipo en la final de la Carling con el tercer gol del partido.