AGENCIAS | JOHANNESBURGO
Egipto se impuso con claridad (4-0) a una Argelia que acabó con ocho jugadores en la segunda semifinal de la Copa de África tras un partido tan bronco como bonito e intenso, y el domingo buscará su tercer título consecutivo en la final frente a Ghana, que derrotó a Nigeria por 1-0.
El derbi norteafricano por excelencia llenó cientos de páginas acerca de qué depararían los noventa minutos de la semifinal en el estadio de Banguela. Y lo que ofrecieron fue un partido peludo, disputado y, sobre todo, bello. Desde el minuto uno ambos equipos respondieron a lo que se espera de un envite así. Egipto quería demostrar que su eliminación a manos de Argelia en la repesca para el Mundial de Suráfrica fue un accidente. Argelia quería demostrar todo lo contrario.
Fathallah persiguió a Motaeb, lo derribó en el área y se ganó la segunda amarilla. Penalti y expulsión. El balón lo envió a la red Hosni poco antes del descanso. A medida que Argelia sufrió más expulsiones, las de Belhadj y Chaouchi, llegaron los goles egipcios, de Zidan, Abdel-Shafy y Gado.
En la otra semifinal resolvió Gyan con un tanto triunfal para la selección de Ghana.