JAVIER VILLANUEVA | INNSBRUCK (AUSTRIA)
La selección española de balonmano cumplió su parte del guión, tras imponerse por 32-40 a Eslovenia, pero la victoria de Francia ante Polonia (24-29) le deja fuera de las semifinales.
Valero Rivera dio entrada de salida a Gurbindo y Aguirrezabalaga, los que apoyados por Raúl Entrerríos, dieron las primeras ventajas a España (4-8). Los eslovenos acortaron la ventaja, por lo que el seleccionador dio entrada e hizo salir a la pista a Alberto Entrerríos y Malmagro, un movimiento que salió perfecto, pues no sólo recuperaron la ventaja, sino que la ampliaron.
Tras el descanso, España consiguió el despegue definitivo mediada la segunda parte, con una máxima renta de once goles (23-34). Los bálticos no se rindieron, e hicieron pagar a los españoles todos sus errores, una sangría que se encargó de parar Alberto Entrerríos, con un total de once tantos, aunque para la historia quedarán los tres que marcó Juanín García, que se convirtió en el máximo goleador en la historia de la selección española con 70 dianas.