REDACCIÓN | A CORUÑA
El conflicto de los trabajadores de las instalaciones deportivas continúa. Ayer, la reunión entre los sindicatos y la patronal se prolongó hasta última hora de la tarde, y aunque se acercaron posturas, todavía no se ha llegado a un acuerdo para la firma de un convenio en el que queden reflejadas las exigencias de los funcionarios: mejora de salarios y mayor flexibilidad en los horarios.
Los usuarios, por su parte, continúan con su lucha para que les sea devuelto el dinero de los días que las instalaciones permanecieron cerradas por la huelga. Los socios ya han recogido cerca de cinco mil firmas tanto para que se les abone esa cantidad como para que no se les pase el recibo del mes de febrero, aunque a Jesús Lendoiro le ha costado la expulsión, por alteración del orden público, de los centros de Elviña, Sardiñeira y el Agra -gestionados por Gaya- según hizo saber ayer el representante de los usuarios, que puso una denuncia ante el juzgado por daños y perjuicios y para reclamar su inmediata readmisión.
Lendoiro, además, también quiere dejar patente su apoyo a los trabajadores, "que se merecen un sueldo y un horario dignos", a la vez que insta a las empresas para que mejoren las instalaciones, que considera que son pagadas con el dinero de todo el público y que, sin embargo, se mantienen en unas condiciones totalmente "obsoletas".
Por último, el representante de los usuarios solicitó a los concellos que medien en esta situación y arremetió contra aquellos que, hasta el momento, todavía no han hecho nada para solucionar el problema, todo lo contrario que los de Oleiros y Arteixo, que han amenazado con retirar las concesiones en sus municipios a las empresas que se nieguen a firmar el convenio con los sindicatos.