JOSEP BARTUAL | CHESTE (VALENCIA)
La conclusión, tras el primer día de entrenamientos colectivos de Fórmula 1 en el circuito valenciano de Cheste, es que 2010 promete ser un año apasionante en el Gran Circo. Son tantos los atractivos que cuesta sintetizarlos en unas líneas. La primera gran noticia para los aficionados es que el nuevo Ferrari, el F10, va como un auténtico tiro. El coche, llamado a situar de nuevo al asturiano Fernando Alonso en la lucha por el título, se mostró muy competitivo ayer en manos de Felipe Massa, encargado de hacer debutar el nuevo monoplaza del cavallino. El brasileño dominó la jornada marcando el mejor tiempo, tanto en la sesión matinal como en la vespertina, por delante del español Pedro Martínez de la Rosa (Sauber) y del alemán Michael Schumacher (Mercedes), dos viejos roqueros que después de tres años sin competir han regresado en plena forma a la pista.
Massa ha despejado definitivamente todas las dudas sobre su estado físico. Tras el accidente sufrido en julio del año pasado durante el Gran Premio de Hungría -cuando una tuerca desprendida del monoplaza del también brasileño Barrichello le atravesó el casco e impactó muy cerca de su ojo- pocos hubieran apostado por que el piloto de Ferrari pudiera volver a los circuitos. Lo ha hecho y, además, sigue tan competitivo como antaño.
Por su parte, Ferrari parece que va en el camino correcto en el desarrollo de su nuevo F10. El monoplaza se comportó ayer de maravilla en Cheste y Massa completó nada menos que 102 giros al trazado del circuito Ricardo Tormo -el que más en la jornada- sin ningún problema. Las últimas vueltas de la tarde las hizo a ritmo de récord, entre otras cosas porque tenía al heptacampeón Michael Schumacher a su estela, en un duelo vibrante que puso color a los últimos diez minutos de la sesión.
El paulista seguirá hoy a los mandos del cavallino, pero los aficionados ya se frotan las manos pensando en qué hará Fernando Alonso a su volante. Para saberlo habrá que esperar hasta mañana en la tercera jornada.
Otro de los grandes protagonistas de esta primera jornada de entrenamientos de la temporada fue Pedro de la Rosa, que en su estreno con el Sauber C26 se situó en la segunda plaza al final del día, aunque mandó en la tabla de tiempos durante buena parte de la mañana.
El coche del constructor suizo, equipado con un motor Ferrari, parece que ha acertado en su diseño para la nueva temporada, aunque su evolución va a depender de la llegada de patrocinadores. De momento, se deja ver entre los mejores. Por si fuera poco, el piloto barcelonés ha demostrado que la experiencia es todo un grado. El eterno probador -de 2003 a 2009 en McLaren- ha vuelto para competir a un gran nivel.
Lo de Michael Schumacher se podría catalogar como un regreso triunfal a la Fórmula 1. Hasta las 15.30 horas no salió a la pista -por la mañana rodó solamente Nico Rosberg-, y en sólo diez giros ya había superado a varios pilotos que llevaban todo el día dando vueltas en el trazado de Cheste. El alemán fue bajando paulatinamente los tiempos hasta meterse junto a Felipe Massa y Martínez de la Rosa en el grupo de los que rodaron en 1.12. El Káiser ha vuelto, si es que algún día se fue de verdad.