E. C. | A CORUÑA
El entrenador del Deportivo, Miguel Ángel Lotina, no tendrá más remedio que seguir improvisando hasta final de temporada, sobre todo en el lateral izquierdo, un puesto desierto tras las graves lesiones de Brayan Angulo y Filipe Luis. El técnico había reconocido públicamente la necesidad de incorporar a un defensa zurdo, pero el plazo para inscribir futbolistas en el mercado invernal finalizó sin que el club fuera capaz de cerrar ningún refuerzo. Lotina tenía ciertas esperanzas de que llegara alguien, aunque tampoco demasiadas. "Si el club puede, hará un fichaje. Sería muy problemático quedarnos sin ningún lateral izquierdo para toda la segunda vuelta", declaró en la víspera del partido ante el Madrid.
Definitivamente, el entrenador seguirá con lo puesto hasta el final debido, fundamentalmente, a dos motivos: primero, por el bloqueo que ejerce el Mallorca ante la Liga para presionar por las cantidades que el Dépor adeuda por el fichaje de Albert Luque, y que imposibilita la inscripción de futbolistas por parte del club coruñés; y segundo, por la delicada situación económica de la entidad, que ante la buena marcha del equipo no ve conveniente hacer un esfuerzo económico para reforzar la plantilla. La desahogada situación en la tabla del conjunto coruñés -sexto, a dos puntos de la Champions- invita a parchear como Lotina buenamente pueda. Por ejemplo, dando continuidad a Manuel Pablo como improvisado lateral izquierdo o echando mano de fabrilistas que, como Diego Seoane, pueden desenvolverse en esa demarcación.
El puesto natural de Filipe no es el único en el que el Deportivo está cojo. También hay un déficit en la banda derecha, huérfana tras la salida de Ángel Lafita. En esa posición Lotina ha optado por reconvertir a un mediocentro como Juan Rodríguez en hombre de banda. Pablo Álvarez, el único extremo derecho puro de la plantilla, no cuenta con la plena confianza del técnico, que lo ha utilizado de mediapunta e incluso de interior izquierdo, como el pasado sábado frente al Madrid.
En pretemporada Lotina advirtió de que si se quedaba sin Lafita, habría que fichar. Pero no llegó nadie y tuvo que arreglárselas con lo que tenía. Tras la lesión de Filipe volvió a llamar la atención sobre el riesgo de quedarse tantos meses sin un lateral izquierdo de garantías. El club se puso manos a la obra y llegó a un acuerdo con el Valencia para la incorporación de Asier del Horno, pero el temor a que el vasco no pudiera ser inscrito por el veto del Mallorca ante la Liga truncó la operación y propició su llegada a Valladolid.
Busca soluciones
Tras recibir la confirmación de que no habrá ningún refuerzo, Lotina buscará soluciones desde esta misma tarde. El técnico ha citado a su plantilla a las 17.30 horas para completar la primera sesión de la semana después de los dos días libres que concedió a sus futbolistas tras la derrota del pasado sábado ante el Madrid. El entrenador empezará a buscar soluciones ante las numerosas bajas, sobre todo las que afectan al lateral izquierdo. Manuel Pablo es el que tiene más opciones para repetir en esa demarcación, aunque Lotina también quiere seguir de cerca las evoluciones del fabrilista Seoane. Además, estará muy pendiente de los lesionados, especialmente de Lassad y Sergio, que podrían ser las grandes novedades en la convocatoria para la visita del domingo a Málaga.