J. B. | CHESTE (VALENCIA)
Lo primero que hizo Pedro de la Rosa tras su primera rueda de prensa como piloto de BMW Sauber fue dar las gracias por su apoyo a los periodistas que cubren el Mundial de Fórmula 1. "De verdad que todavía no me creo que esté aquí", decía fuera de micro el barcelonés. Con una sonrisa enorme, el nuevo piloto de Sauber mostró ambición en su vuelta a las carreras, pero al mismo tiempo ofreció sacrificio, porque sabe que su nueva aventura no va a ser nada fácil. "Me quiero divertir. No tengo que demostrar nada a nadie, pero tampoco vengo a pasearme. Aunque cuando corra tenga 39 años, voy a arriesgar como si tuviera 20", aseguró De la Rosa.
El piloto catalán no quiso restarle valor a su ingreso en Sauber a pesar de las dificultades que atraviesa la escudería: "Lo primero que no podemos hacer es quejarnos. Tenemos tiempo para encontrar patrocinadores; de ello dependerá el desarrollo del coche".
Sobre su monoplaza, el catalán dijo que "está muy bien terminado, con un nivel de acabados similar al que estaba acostumbrado" a manejar en los últimos años en McLaren.