El alemán Michael Schumacher (Mercedes GP) aseguró tras la sesión de entrenamientos en el circuito de la Comunidad de Valencia que en su regreso después de tres años inactivo se sintió como cuando debutó en 1991.
El siete veces campeón del mundo admitió que se sintió como "un niño con un juguete nuevo". "Es como en 1991. Cuando llegué a la Fórmula 1 me sorprendió mucho y hoy (por ayer) sucedió exactamente lo mismo", indicó.
Schumacher, que se ha enrolado en Mercedes después de 13 años en Ferrari, también dijo que fue raro ver "a los coches rojos" en la pista sin que él fuera dentro. "Fue una sensación extraña, pero fue bueno ver a mi hermano -en referencia a Massa- en la pista", destacó.
En su opinión, Mercedes hizo "un muy buen trabajo", ya que todo el equipo hizo "una excelente labor para conseguir que el coche fuera fiable" durante las "más de 80 vueltas" que dieron su compañero Nico Rosberg y él en un primer día de trabajo que calificó de "magnífico".
El alemán dijo sentirse bien de su cuello, sin secuelas de una lesión que sufrió en un accidente de moto.