REDACCIÓN | A CORUÑA
La huelga sigue su curso. Los trabajadores de las instalaciones deportivas de Galicia acordaron ayer, al reunirse en asambleas celebradas en A Coruña, Pontevedra y Lugo, continuar con el paro indefinido que comenzaron el lunes. Un día después de que finalizase el plazo de dos días que las empresas concesionarias de los recintos deportivos dieron a los sindicatos para desconvocar la huelga y retomar así las negociaciones para satisfacer las demandas laborales de los trabajadores, éstos mantienen el pulso y se proponen intensificar sus protestas durante la celebración de actos deportivos, como ocurrió ayer en la Polideportiva II de Riazor y acontecerá este fin de semana. Al menos en A Coruña.
Después de que algunos rumores referidos a la ruptura de la unidad sindical y de informaciones aparecidas en algunos medios de comunicación respecto a una supuesta intención de las organizaciones de desmovilizar a los trabajadores, las asambleas que se celebraron ayer por la tarde acordaron continuar hacia adelante con la huelga hasta que no se alcance un convenio laboral digno.
Precisamente al grito de "¡Convenio galego xa!" se dejaron oír ayer varios manifestantes a las puertas de la Polideportiva de Riazor. Un cuarto de hora antes de que comenzase el partido de LEB Plata entre el Leyma Coruña y el River Andorra a las nueve de la noche, unos veinte trabajadores se juntaron en la acera y lanzaron consignas reivindicativas con gritos, bocinas y silbatos. Dos agentes de seguridad privada se personaron en la puerta de acceso al pabellón, al que no tenían intención de entrar los huelguistas, cuyo número fue creciendo hasta llegar al medio centenar. Sin embargo, el jaleo continuó, hubo golpes en las puertas y éstas fueron cerradas, por lo que algunos aficionados se quedaron en el exterior y no pudieron entrar en la Polideportiva hasta los cinco minutos del segundo cuarto del partido. Poco después, los trabajadores que protestaban se fueron dispersando y abandonaron el lugar.
Por la mañana, otros empleados en huelga se citaron delante de la delegación de la Xunta de Galicia en A Coruña, en el barrio de Monelos. Los manifestantes realizaron una sentada en el recibidor del edificio, donde permanecieron por más de media hora y reclamaron ser atendidos por el delegado territorial, hasta que fueron recibidos por su secretario, quien les comunicó que la administración trataría de ponerse en contacto con el director xeral de Deportes para buscar una salida al conflicto.
El acto de protesta en Riazor no será el único protagonizado por los empleados en huelga de las instalaciones deportivas. Habrá más en distintos puntos de la geografía gallega. En A Coruña se repetirán las protestas públicas en los aledaños del polideportivo de la Sagrada Familia, donde hoy comienza la Copa del Mundo de esgrima con más de cien tiradores internacionales, aunque en ningún momento se pretende paralizar o suspender la competición. Mañana, además, los manifestantes pretenden realizar una carrera popular -a la que invitan a deportistas y atletas- a lo largo del Paseo Marítimo coruñés, entre la Torre de Hércules y los alrededores del estadio de Riazor.
Más impacto pretende causar el viaje que un número más alto de trabajadores coruñeses en huelga harán el martes a Santiago para protestar ante la sede central de la Xunta por su situación laboral. Allí se juntarán más expediciones desde otros lugares de Galicia con el mismo objetivo, el de manifestarse ante los responsables del Gobierno autonómico.