AGENCIAS | LONDRES
Un Manchester United imparable goleó ayer sin piedad (5-0) al maltrecho Portsmouth, el rival más débil de la Premier, para arrebatar temporalmente al Chelsea el liderato del torneo en una jornada muy alentadora para el Liverpool, que logró meterse en zona Champions.
Los diablos rojos no dieron tregua al colista de la competición, un Portsmouth que va de propietario en propietario y que no levanta cabeza. El rotundo marcador lo firmaron los ingleses Wayne Rooney y Michael Carrick, el búlgaro Dimitar Berbatov y contribuyeron, también, dos goles en propia meta del Pompey.
La abrumadora victoria aúpa al once de Old Trafford a la primera posición liguera, un punto por encima del Chelsea de Carlo Ancelotti, que hoy protagonizará el otro gran derbi con el Arsenal.
El de ayer, en Anfield, se lo llevó un Liverpool de diez hombres que superó con un 1-0 su compromiso en casa ante su enemigo histórico, el vecino Everton para sumar 44 puntos.
El resultado es vital para los de Rafa Benítez, que siguen recuperándose, paso a paso, en esta competición donde se metieron en zona Champions.
Ayer, el Everton buscaba su primera victoria en el campo red desde 1999, pero un gol anotado por el holandés Dirk Kuyt en el minuto 54, con un remate de cabeza desde dentro del área, abortó el objetivo del técnico David Moyes, quien empezó con Arteta en el banquillo.