R. D. R. | A CORUÑA
El Deportivo, que comenzó el partido de ayer en Málaga como segundo en la clasificación general del Premio Juego Limpio de la Liga Española, sumó cuatro puntos en su contra como consecuencia de las amonestaciones que recibieron sus futbolistas por parte del árbitro. El valenciano Mateu Lahoz fue además el segundo colegiado en esta temporada en expulsar por doble amonestación a un jugador deportivista, además de a su entrenador, Miguel Ángel Lotina. En menos de cinco minutos, del 33 al 37 del primer periodo, Pablo Álvarez fue castigado con dos tarjetas amarillas que lo condujeron al vestuario antes de tiempo.
La tercera expulsión de un jugador sufrida por el Deportivo -las dos primeras, de Riki y Sergio, las decretó el castellano-leonés González González en el partido jugado en Getafe- volvió, por lo menos, a dejar al equipo coruñés con las fuerzas suficiente como para no recibir un resultado negativo. En el Alfonso Pérez de Getafe el Dépor logró la victoria (0-2), que certificó con el segundo gol cuando contaba con diez hombres. Ayer en La Rosaleda defendió el empate inicial hasta el último minuto.
La expulsión de Pablo Álvarez en Málaga fue de nuevo rigurosa, como también lo había sido la de Riki en Getafe en la primera parte. El delantero madrileño vio la segunda tarjeta amarilla por una jugada en la que remata mal con la cabeza y que el árbitro interpretó que había tocado el balón con un brazo. Ayer en Málaga Pablo tocó primero el balón con el codo en el saque de una falta y cuatro minutos después fue obstaculizado en el área, pero Mateu Lahoz entendió que fingió la caída. Curiosamente, dos minutos antes, el asturiano levantó con riesgo una pierna que impactó en la cabeza de Stepanov, aunque el colegiado no lo amonestó.
El centrocampista del Dépor destacó la resistencia de sus compañeros con un hombre menos en el campo: "El equipo se merece un diez porque defendiendo con uno menos, que es muy difícil, mantuvimos la posición y no le dio opciones de gol al Málaga".
"Me hacen penalti"
"Son decisiones y entiendo que es muy difícil arbitrar. La primera tarjeta que recibo es en una falta, el balón me da en el codo al saltar. Después piso el balón en el área del Málaga y cuando voy a disparar, noto que me traban y caigo al suelo. Para mí es penalti. Son jugadas rápidas. Esta vez el árbitro se confundió, espero que no ocurra la próxima vez. Me duele perderme el próximo partido", comentó Pablo Álvarez tras el encuentro.