REDACCIÓN. A CORUÑA
Los trabajadores de las instalaciones deportivas que secundan la huelga indefinida hasta firmar un acuerdo "digno", en sus propias palabras, con la patronal, que está representada por Axidega (Asociación de Empresas Xestoras de Instalacións Deportivas de Galicia), continúan con sus protestas delante de las instalaciones en las que se lleve a cabo alguna práctica deportiva cuando deberían estar cerradas por el parón. Ayer le tocó el turno al pabellón de la Sagrada Familia, en el que se disputó una cita de la Copa del Mundo de esgrima, un torneo de prestigio que se celebra todos los años en A Coruña y que se disputó sin problemas después de que el concejal de Deportes, Xan Martínez Cajigal, garantizase su celebración al tratarse de un evento deportivo de carácter internacional.
Ayer los huelguistas volvieron a lucir pancartas con los lemas Convenio galego de deportes; Salarios dignos y Non á precariedad laboral; Convenio definitivo, pero para esta ocasión también se armaron con sus propias espadas, aunque de las de juguete tan típicas en estas fechas carnavalescas, para simular su particular combate de esgrima.
Para la jornada del domingo también estaba prevista una carrera popular desde la Torre de Hércules hasta el estadio de Riazor en la que participarían los trabajadores de las instalaciones deportivas para protestar por su situación laboral, aunque al final no se llevó a cabo. La carrera se acordó el viernes, pero ante la falta de tiempo para reunir a un grupo numeroso de asistentes los huelguistas decidieron cancelar esa medida de protesta.
Sin embargo, siguen adelante la concentración que está prevista para hoy delante del Ayuntamiento de A Coruña, donde se celebrará un pleno municipal, y la reunión que tendrá lugar en Santiago de Compostela mañana, que en principio será en San Caetano, a la que está prevista que asistan manifestantes de toda Galicia.