E. C. | ENVIADO ESPECIAL A MÁLAGA
Miguel Ángel Lotina, entrenador del Deportivo, dio ayer por bueno y "justo" el empate cosechado por el equipo coruñés en el estadio de la Rosaleda en un partido marcado por la actuación del colegiado valenciano Matéu Lahoz, que expulsó de manera rigurosa a Pablo Álvarez en la primera mitad por doble cartulina amarilla y al propio técnico blanquiazul al comenzar la segunda mitad.
Miguel Ángel Lotina reconoció en la sala de prensa de la Rosaleda que su expulsión pudo ser debido a que acudió al vestuario de Matéu Lahoz en el descanso para hablar con él. "He pedido, en el descanso, hablar con el árbitro. No le debió de gustar mucho. No entiendo bien la expulsión, no hubo insulto. Le dije lo que veía. Muchas de las cosas eran por su bien y que le van a hacer bien a él en el futuro. Le dije lo que pensaba y luego al comenzar la segunda mitad me expulsó", reconoció Lotina. En el acta, Mateu Lahoz apuntó que expulsó a Lotina por "protestar, de forma ostensible, una decisión mía en el descanso, en el vestuario arbitral".
Para el técnico blanquiazul, el colegiado notó la presión por su arbitraje en el Vicente Calderón donde señaló un penalti un metro y medio fuera del área. "Está pasando un mal momento. Todos somos humanos. Seguramente si no hubiese tenido esa jugada el jueves, el arbitraje hubiera sido distinto", afirmó.
Para Lotina, en la expulsión de Pablo Álvarez el colegiado se equivoca porque "medio se tropieza y no es para la segunda amarilla. Si tú quieres engañar bueno, pero Pablo no quiere hacer eso". Una expulsión que para Lotina marcó el partido: "En la primera mitad, con once nos encontrábamos bastante bien pero con la expulsión? En la segunda parte el Málaga dominó pero no tuvo grandes ocasiones. En el descanso hablamos de tener orden y tratar de aprovechar las jugadas de estrategia o el contragolpe con Riki, que tuvo ese tiro cruzado. No pudo ser así que el empate es justo", concluyó.