España cerró el sorteo de clasificación para la Eurocopa de 2012, que dejó a la roja en la última bola del bombo y puso fin a una ceremonia sobria en la que el primer ministro polaco, Donald Tusk, recordó el gran esfuerzo de Polonia y Ucrania para organizar el que será el primer campeonato en Europa del Este.
La suerte quiso que los ex futbolistas polacos Zbiniew Boniek y Andrzej Szarmach, la estrella ucraniana de los setenta Oleg Blokhin y el delantero Andrey Shevchenko, mejor jugador europeo en 2004, fueran los encargados de extraer las bolas, dejasen a España para el último lugar, encuadrándola en el Grupo I junto con Escocia, República Checa, Lituania y Liechtenstein.
El combinado que dirige Vicente del Bosque cerraba así la gala del sorteo para la Eurocopa 2012. Un acto que tuvo lugar en el palacio de la Cultura de Varsovia, un edificio emblemático en la capital polaca, regalo de Stalin tras la II Guerra Mundial y símbolo de la imposición del comunismo hasta 1989.
En una mezcla de polaco, ucraniano e inglés, el periodista deportivo de la televisión nacional de Polonia, Piotr Sobczynski, y la guapa presentadora de la televisión ucraniana Masha Yefrosinina, fueron los encargados de conducir la breve ceremonia, de menos de una hora, del sorteo, donde se presentaron las ocho sedes que acogerán los partidos.
"Estamos en Polonia, en 2010, año del bicentenario del nacimiento de Chopin", dijo Sobczynski antes de dar paso a un vídeo en el que el delantero español Fernando Torres y otros jugadores europeos celebraban sus éxitos en pasadas Eurocopas, con una composición de Chopin como música de fondo.
Y es que Polonia y Ucrania están orgullosas de ser la sede del campeonato, especialmente después de haber soportado las críticas de una gran parte del fútbol europeo, que acusó a la UEFA de precipitación en la elección de estos dos países al considerar que no están preparados para un torneo de este nivel.