JOSÉ VICENTE BELDA | VALENCIA
La inestabilidad meteorológica de Valencia en el mes de febrero, esgrimida por Alinghi como uno de los argumentos para llevarse esta edición al emirato árabe de Ras Al Jaima impidió que ayer arrancara el esperado duelo entre el catamarán suizo y el trimarán estadounidense, Oracle, una decepción para los centenares de personas, turistas y curiosos que se acercaron al AC Park de Valencia a presenciar la regata en la pantalla gigante. A las 13.45 horas, tras estar los barcos casi siete horas en el agua esperando un viento estable, el comité izó la bandera que daba por suspendida la primera de las tres regatas bajo el Deed of Gift, que pasará a disputarse mañana a las 10.00 horas, aunque las previsiones meteorológicas tampoco son muy halagüeñas para que esto ocurra.
Precisamente, la entrada de una borrasca del Atlántico complicará el tiempo hoy martes, y la inestabilidad podría prolongarse hasta mañana. Así lo explicaba ayer el meteorólogo de BMW-Oracle Chris Bedford: "Para el martes -hoy- se espera una tormenta del noroeste con fuertes vientos, que perdurarán hasta el miércoles por la mañana. A lo mejor, para la tarde se convertirá en una brisa y se podría dar la salida. Cruzaremos los dedos para que ocurra". El estadounidense achacó la suspensión de la regata prevista para ayer a la mala suerte: "Hemos estado en medio de dos brisas que convergían e impedían que el viento cubriera el campo de regatas. Estábamos en un punto muerto".
A las 06.30 horas había partido el Alinghi 5 de su base en la dársena arropado por un millar personas. En el puerto comercial, ajeno a las miradas del público, el USA17 partía media hora más tarde. El viento de componente sur ubicaba la salida a unas 25 millas de Valencia, y la boya de barlovento-sotavento veinte millas más adelante, entre Denia y Oliva. Pero el poco viento, por debajo de 5 nudos, obligó a posponer el inicio de la regata, con la incertidumbre de saber si sería aplazada. "Sólo daré una salida cuando la situación sea estable", había vaticinado antes de partir el director del comité de regatas, Harold Bennett. Al mediodía, el viento era aún bastante inestable, incluso la baliza de barlovento fue recolocada a escasas tres millas de la playa de El Saler, pero el viento no dejó de oscilar en intensidad y dirección -además apareció la lluvia- y obligó a la suspensión y aplazamiento hasta mañana. Esta circunstancia desplaza la segunda regata al viernes y la tercera, de ser necesaria, se realizaría en los días de reserva, a partir del lunes.