Cuando todo el mundo pensaba que el gran protagonista del XLIV Super Bowl de la NFL iba a salir de los mariscales de campo Peyton Manning y Drew Brees, surgió la gran sorpresa. El entrenador en jefe de los Saints de Nueva Orleans, Sean Payton, se convirtió en el un auténtico "genio" y le ganó el duelo de estrategas al novato Jim Caldwell, de los Colts de Indianápolis.
Payton acertó en todas las jugadas, incluso una que al principio no pareció tan buena y que al final resultó que sí lo fue. El técnico de los Saints quedará en la historia del Super Bowl por ordenar una patada corta al inicio de la segunda mitad, primera vez que se intenta en un partido antes de la desesperación de los segundos finales del último cuarto. Los Saints recuperaron el balón y anotaron para ponerse arriba en el marcador por primera vez con parcial de 13-10 y dejando sorprendidos y tocados moralmente a los Colts. Gracias a esa y otras jugadas arriesgadas los Saints pudieron celebrar el título.