A. B. G. | A CORUÑA
En una jornada considerada clave para el principio del fin de una huelga indefinida que dura más de lo que las partes implicadas desean, 23 días, las protestas de los trabajadores de instalaciones deportivas se caldearon más de la cuenta por culpa de un inesperado protagonista que acudió en defensa de la Casa del Agua. Un hombre, que según testigos presenciales era un socio del centro y no un trabajador, increpó y comenzó una pelea con varios de los huelguistas que se encontraban protestando dentro de las instalaciones, aunque fuera del recinto de uso deportivo. La Policía Nacional se presentó en el lugar para separar a los implicados y la concentración se trasladó al exterior sin que hubiera daños mayores.
Después de concentrarse en la explanada de Riazor para secundar una manifestación de los usuarios de los centros deportivos, los huelguistas se dirigieron a la Casa del Agua, que continúa siendo el principal foco de las críticas por no apoyar el conflicto laboral.
Entre el habitual alboroto que generan los pitidos, las sirenas, los petardos y las consignas de los piquetes, la manifestación discurrió con aparente tranquilidad hasta que los ánimos se caldearon. La seguridad del recinto -que en las últimas semanas estuvo plagado de efectivos y que justo ayer vio reducido el número de agentes ante la ausencia de incidentes- no logró impedir que los huelguistas accedieran a la parte superior de la Casa del Agua y los trabajadores del gimnasio decidieron bajar la reja para evitar la entrada en el centro deportivo. Termaria mantuvo la verja echada cerca de media hora.
En ese momento, una pareja de usuarios comenzó a increpar a los manifestantes, que respondieron con gritos de "¡esquiroles!". La situación se agravó cuando el hombre se quitó la camiseta y se enzarzó en una pelea con varios de los presentes. La Policía Nacional desalojó sin grandes apuros la concentración, aunque impidió que los usuarios y los miembros del piquete abandonasen las instalaciones al mismo tiempo. No hubo que lamentar daños mayores.