M. CARRO | A CORUÑA
Ante todo, calma. Y continuidad, regularidad. El empate logrado el sábado en Sevilla y la permanencia por vigesimosegunda jornada consecutiva en una plaza de competición continental mantienen vivas y muy reforzadas las aspiraciones del Deportivo por jugar la próxima temporada en un torneo europeo. Sus jugadores, pese a ver fortalecida su confianza por la buena actuación colectiva en el Sánchez Pizjuán tras una racha de mediocres partidos, no se apartan del discurso prudente y moderado que han propagado desde que el equipo se acostumbró a descansar en las primeras posiciones de la tabla. Unos y otros recurren a los tópicos, aunque convencidos de que si son capaces de guardar la dinámica en la que se han asentado, podrán celebrar al final de la Liga la clasificación para jugar en Europa.
Un veterano como Juan Carlos Valerón mide y escoge sus palabras. Prefiere ilusiones antes que sueños: "¿Soñar con Europa? No me gusta esa palabra. Lo que estamos es ilusionados, con ganas de mantener el nivel, de hacer buenos partidos para que nuestra afición, sobre todo, pueda disfrutar".
"Queda todavía mucha Liga y debemos seguir como hasta ahora, pensando en el encuentro inmediato, nada más, ir partido a partido", coincide en cambio uno de los recién llegados al equipo, el canterano Juan Domínguez.
"Partido a partido", insiste Laure. "Hasta ahora nos ha ido bastante bien así", sugiere el defensa madrileño, que añade una fórmula para conservar la línea positiva: "A ver si somos capaces de hacernos fuertes en casa y ganar, para empezar, el próximo partido, para continuar en la misma línea y poder concluir esta bonita temporada de la forma que queremos". "Hay que pensar domingo a domingo, que es como estamos funcionando bien", opina también Lopo.
Europa está en la mente de los jugadores deportivistas, pero ninguno comete la tentación de concretar qué plaza, si una de Liga Europa o una de Liga de Campeones, es la aspiración. "Seguimos soñando porque llevamos en estos puestos desde el principio de Liga y aquí es donde queremos permanecer. ¿Por qué no lo vamos a poder conseguir?", se pregunta el joven Juan Domínguez.
Quienes más rodaje tienen en el fútbol profesional parecen ser los primeros en imponer la cautela y contener las posibles ambiciones que asalten a los futbolistas más jóvenes del equipo. "Tenemos que transmitir algo que no es necesario, pues se viene haciendo desde el principio. Todos estamos muy tranquilos y centrados, lo que resulta positivo para el grupo, que sale a los campos sin tener ningún miedo", promueva Valerón. "Que los jóvenes no pierdan la ilusión que tenemos todos, que es lo más importante. Y si vemos que alguno tiene ilusión de más, ya estamos todos para frenarlo", advierte Lopo.