MARÍA VARELA | A CORUÑA
Desde que en 2002 el CRAT Universidade descendió de División de Honor B a Primera Nacional, cada año intenta su regreso a la categoría de plata del rugby español. El próximo fin de semana, el conjunto dirigido por Jorge Martínez y Josean Portos inicia su octavo asalto consecutivo a la fase de ascenso con un enfrentamiento a ida y vuelta con el AD Ingenieros Industriales. El primer round será el domingo, en Las Rozas, en donde los herculinos tratarán o bien de dejar sentenciada la eliminatoria o bien, que el resultado les sea favorable para rematar en el encuentro de vuelta en A Coruña.
"Desde que bajamos, siempre nos clasificamos para la fase de ascenso y siempre nos quedamos a las puertas, así que este año tenemos especial ilusión por rematar la faena", admite Jos, que augura un partido "muy duro" contra los madrileños, que "saldrán como motos" y encima tienen el apoyo de una afición que mete mucha presión en el campo. El CRAT nunca se ha enfrentado al equipo de la capital española, pero los informes que han llegado a los entrenadores coruñeses hablan de un conjunto "muy grande". Jos, además, señala que habrá que tener especial atención en su ala, que "lleva 26 ensayos en la liga".
En el recuerdo todavía está la eliminación en la primera ronda del año pasado. "Nos pegamos una buena bofetada", señala el técnico herculino sobre el enfrentamiento contra el también madrileño Hercesa. Jos se queja de la diferencia del nivel de las ligas, ya que la sur es mucho más competitiva, por lo que las plantillas llegan mucho más rodadas y competitivas a la fase de ascenso: "Nuestra liga es mucho más floja y encima con un equipo menos. Además, bajó mucho el nivel. Realmente, sólo son dos o tres partidos los que realmente son disputados. De todas formas, esperamos salir adelante gracias a la experiencia, es fundamental superar la primera eliminatoria porque de pasarla, tienes opciones de ascender tanto si ganas como si pierdes".
El CRAT llega al choque un poco escaso de entrenamiento, ya que fue uno de los más afectados por la huelga, de más de un mes, en las instalaciones deportivas. A falta de un centro donde entrenar, los jugadores tuvieron que hacerlo en los lugares más variopintos, desde la playa hasta en algún que otro jardín público. Esto provocó que perdiera dos partidos importantes en las últimas jornadas de la fase regular y que tuviera que esperar hasta la última para proclamarse campeón del grupo A. También les hizo fallar en labores defensivas, a pesar de ser actualmente el mejor equipo nacional en este aspecto. "Luchamos hasta el final", saca como nota positiva Jos, que ahora prepara en Elviña, con las mejores condiciones, el duelo por el ascenso.