El entrenador del Sevilla FC, Manolo Jiménez, destacó tras el resultado de anoche en el Sánchez Pizjuán (1-2) ante el CSKA de Moscú que impidió a su equipo pasar a los cuartos de final de la Liga de Campeones de Europa que "el máximo y único responsable de la eliminación" es él. "El resultado ha sido nefasto y sólo tengo que pedir disculpas a nuestra afición. Había mucha ilusión y el máximo y único responsable he sido yo", afirmó el técnico sevillano.
Jiménez comentó que seguirá "trabajando para los críticos -ayer fueron muchos los que acabaron pidiendo su dimisión- y para los que no" y que tiene "las espaldas muy anchas" para aguantar los comentarios de los que no confían en su labor, en alusión a lo que considera "cuatro periodistas" que están contra él.
"Los gritos me duelen, pero no ha sido todo el campo. Éste es mi equipo y me duele lo que ha pasado, aunque fuera sólo uno el que gritara", precisó Jiménez, quien insistió en que "los gritos" deben recaer sobre él, porque es "el que comanda esta nave".
El entrenador sevillista señaló que el equipo andaluz "hizo todo lo que tenía que hacer" en la ida (1-1) ante un rival que "llevaba meses preparando este partido".
Manolo Jiménez comentó que el CSKA de Moscú, en este partido de vuelta, "ha sido un equipo bien plantado, un buen conjunto que ha sabido esperar su oportunidad" y reconoció que, sin embargo, al Sevilla le faltó "claridad en el remate en estos partidos y competiciones que son tan difíciles".