RUBÉN D. RODRÍGUEZ | A CORUÑA
Macario Bravo, responsable del departamento psicológico en la cantera del Deportivo, mide el crecimiento personal de los jóvenes jugadores del club según términos y variables empleados en los estudios de su profesión. Desde una posición cercana a los chavales, aunque lo suficientemente distanciada como para no entorpecer su propio camino hacia la madurez, observa con satisfacción la facilidad con la que unos futbolistas superan fases que en otros resultan más complicadas de asimilar. En su seguimiento diario a la actualidad del primer equipo viene también a corregir las declaraciones efectuadas ayer por Juan Domínguez. "En realidad, Juan está ayudando más de lo que él cree a los chicos que vienen detrás de él", afirma.
-¿Le cuesta mucho a un joven asimilar los cambios bruscos en una campaña, como los que están ocurriendo ahora en el Dépor?
-Los chicos que asoman al primer equipo, cada uno en su época, pasan por un proceso que exige mucho esfuerzo. Pongamos el ejemplo del que estudia, que por la mañana se entrena con el Deportivo y después un día juega con el Fabril y otro con el Dépor, sigue estudiando? así, llega al final de temporada muy exigido. A estos chicos le cambian las variables psicológicas y una de ellas es el objetivo de temporada. Para lograr ese objetivo de resultado tiene que hacer antes bien el objetivo de realización. Cuando entrenan con el primer equipo esos objetivos cambian, quieran o no los técnicos y también los jugadores.
-Juan Domínguez o Rochela son ejemplos de madurez.
-La motivación es total, siempre se tiene alta, pero el estrés cambia. Simplemente porque el padre, la novia o el amigo te preguntan cómo va todo. La variabilidad cambia de un chico para otro. Algunos han ido a concentraciones o tienen experiencias en Mundiales y Europeos. Eso te da experiencia y mecanismos para el control del estrés. A otros que no han vivido estas experiencias hay que dotarlos de estos mecanismos con más urgencia.
-Una vez experimentados los cambios, ¿el psicólogo sigue hablando con el jugador o es suficiente con lo que se ha comentado al comienzo de temporada?
-Se tiene en cuenta el día a día y al chico se le sigue aconsejando.
-A Juan se le recomendó no atender a la prensa en verano. ¿Fue una medida acertada?
-Queríamos aislarle y eso le ayudó mucho. Fue un proceso normal. Se prefería que hablase primero con los modelos cercanos antes de tener la vivencia del periodista.
-¿Es Juan ahora el modelo a seguir para cualquier futbolista de la cantera?
-Es público que Valerón lo ayudó mucho personalmente. Ahora él está ayudando a todos los que empiezan. Pero no sólo Juan, también Laure, Piscu, Lassad. Juan ayuda muchísimo aunque él no lo diga, porque es tan importante el modelo experto, Valerón, como el modelo cercano a los chicos, el propio Juan. Para Raúl o Seoane, él es un modelo poderoso aunque a Juan le parezca que no.
-¿Le preocupa más el que sube y baja continuamente del filial al primer equipo y a la inversa?
-Sí. Se les recuerda las experiencias de jugadores anteriores para que perciban que son cosas normales y lógicas. Preocupan aquellos chicos que tienen expectativas de saltar y no lo hacen. Hay que vigilarles la autoconfianza.