R. D. R. | A CORUÑA
Más que en ninguna otra temporada, el vestuario del Deportivo adopta el aspecto de una escuela de formación deportiva en la que los alumnos más jóvenes cubren etapas de crecimiento futbolístico y personal a la misma velocidad a la que se suceden las jornadas. Entre bastidores hay intercambio de enseñanzas, consejos repartidos o recomendaciones bienintencionadas que vienen a acelerar el proceso de madurez que necesitan experimentar los jugadores recién llegados, los fichajes o los que proceden de la cantera. Tras la consolidación del fabrilista Juan Domínguez esta campaña en la primera plantilla, la puntual irrupción de David Añón en partidos oficiales o la presencia de David Rochela en los entrenamientos diarios de Miguel Ángel Lotina, otros dos canteranos tienen esta semana la ocasión de vivir la experiencia de convertirse en jugadores de Primera División, los laterales Diego Seoane y Raúl García.
Juan, en cierta medida, puede convertirse en el maestro de estos novatos -aunque tengan más edad que él- en el vestuario de los mayores. Sin embargo, el centrocampista naronés se quita de encima esa función. "En todo caso serán los veteranos los que les den consejos a Raúl y a Diego, como a mí me los dio Valerón, aunque de todos he aprendido. Son mis amigos, hemos hablado de la posibilidad de debutar en Primera, de manera informal. Los veo ilusionados, pero yo sólo puedo desearles suerte", cree el joven deportivista.
Juan Domínguez no duda en confesarse "muy contento" con su día a día en el primer equipo del Deportivo, "suelto", "con confianza" a medida que pasan los partidos. "No me puedo quejar de nada, firmo seguir así, que se cuente conmigo", desea el jugador del Fabril, asentado en el Deportivo tras sus buenas actuaciones recientes, la última la del pasado sábado contra el Sevilla. Dentro de dos días puede volver a ser titular, frente al Valladolid en Riazor.
Ese crecimiento profesional y personal de Juan se traduce también en sus ambiciones colectivas. Ayer, con el regusto aún fresco del buen partido del equipo en Sevilla, Juan situaba un peldaño más arriba las aspiraciones continentales del equipo: "Yo no firmo jugar la Liga Europa. Prefiero ir poco a poco y, si hay opciones de Liga de Campeones, ¿por qué no aprovecharlas? Estamos a dos puntos". Juan Domínguez camina a largas zancadas y piensa a lo grande.