J. M. M. | OVIEDO
Pasada la euforia inicial del doblete logrado en la primera carrera de la temporada por Fernando Alonso y Felipe Massa, en Ferrari se trabaja a marchas forzadas para preparar la cita del próximo día 28 en Australia. Y es que la carrera de Bahréin dejó tantas luces como sombras. Las primeras a cargo de Alonso, que apuntó su candidatura al título, y de un recuperado Massa; las segundas a cargo del motor del F10.
Cada piloto dispone para la temporada de un total de ocho motores, que podrá cambiar cuando considere oportuno sin que ello implique penalización alguna. Ferrari ya ha quemado uno y medio. El mismo domingo del Gran Premio cambió los motores de los monoplazas de Alonso y Massa al observar unos parámetros anormales, y el segundo de los motores utilizado por Massa también generó problemas durante la carrera.
El motor del F10 se había mostrado extremadamente fiable en las pruebas de pretemporada, pero ni en Valencia, ni en Jerez ni en Barcelona tuvo ocasión de exponerse a temperaturas tan altas como las habidas el pasado domingo en Bahréin y las que le esperan en las dos próximas citas en Australia (Melbourne) y Malasia (Sepang) .