El doctor Barral, que estuvo acompañado en todo momento por el doctor Lariño durante su comparecencia, fue consultado también por el estado del brasileño Filipe Luis, pero no hubo respuesta. Sí la hubo, pero no la esperada, ya que los médicos deportivistas no tienen posibilidad para hablar de este caso. "No tenemos autorización para hacer comentarios sobre Filipe", comentó el doctor Barral. "El futbolista no quiere que se informe de su recuperación y nos debemos a esa obligación. Es una decisión suya. Es su salud", añadió.
La situación no deja de ser sorprendente, aun cuando si es posible, ya que los futbolistas pueden negarse en cualquier momento a que sea facilitada información sobre su estado de salud. "Los futbolistas tienen este derecho y lo ejercen cuando quieren. Nosotros sólo podemos hablar del estado de salud de un jugador cuando éste nos da su autorización", que en estos momentos nos es el caso de Filipe.
Aunque suene a algo sorprendente, los futbolistas tienen esta potestad, como bien explicó el doctor Barral, de hecho, en el club al principio de temporada, los jugadores y los médicos llegaron a un acuerdo para que se puedan hacer públicas sus lesiones y la evolución de las mismas, pero cualquiera puede echarse atrás. "Al principio de la temporada todos los jugadores nos concedieron una autorización tácita para hablar sobre lo que sucede con respecto a sus lesiones, también para realizarles las pertinentes pruebas médicas que estimemos necesarias, y todos pueden revocar esta decisión, que es lo que ha hecho Filipe", comentó. "Con el resto de los jugadores en este momento no hay ningún problema para informar", añadió el galeno blanquiazul.
En principio, el lateral brasileño tenía previsto pasar ayer por el quirófano para que le fuesen extraídos los clavos que se le colocaron durante la intervención quirúrgica cuando sufrió la fractura del peroné ante el Athletic.