ANA BELICIA GIORGINI | A CORUÑA
Ganar, y de más de ocho puntos, era el objetivo del Leyma ante la visita del Plasencia Extremadura para optar a la octava plaza de la tabla. Los primeros minutos de juego pusieron en duda la calidad del Leyma para ocupar dicho escalón, pero con un gran segundo cuarto (27-12), los locales se reafirmaron y se llevaron, de paso, el basketaverage particular con su rival. Los visitantes tuvieron claras ocasiones en la primera parte para romper el partido, y lo lograron a los cinco minutos de juego, pero después de muchas jornadas, la épica regresó a la Polideportiva.
Los errores por la precipitación en ataque pasaron factura a un Leyma que en los primeros minutos se vio dominado y superado por un rival que, de antemano, se presuponía equiparable. El Plasencia, con poco juego, pero más acierto, consiguió las riendas del partido con un parcial de 3-10 en tres minutos, que provocó la salida a la pista de dos jugadores de peso, que ayer, pese a estar tocados, tuvieron que echar una mano, Lino y Nunes.
Aun así, a los 12 minutos de juego, los coruñeses tenían que hacer frente a una desventaja de 15 puntos (11-26), la máxima que llegó a tener el equipo extremeño. El Plasencia, bien por confianza o bien por encontrarse con un rival desaparecido hasta el momento, comenzó a dar muestras de debilidad.
La defensa del Leyma mejoró, pero los jugadores de Antonio Pérez fueron incapaces de aprovechar los errores rivales para remontar al arranque del segundo cuarto.
El cambio de actitud de los locales, que comenzaron a probar suerte desde 6,25, en su acierto, lo que dio pie a creer en la remontada. El cambio estuvo liderado por Darío Suárez y un triple suyo en el minuto 17 de juego, abrió el camino al triunfo, aunque en ese momento sólo sirviera para recortar una desventaja de diez puntos (26-33). Con el acierto del benjamín del equipo y el de Nate Miller, que ayer se destapó como triplista, una especialidad que no es habitual en él (2/3), el Leyma llegó al descanso tres puntos arriba con un parcial de 15-0, algo que no sólo enloqueció al graderío, muy enérgico ayer con los suyos, sino que también sirvió para hundir a un rival venido a menos (38-35).
Casi tres minutos tardaron en anotar ambos equipos tras la reanudación, en un tercer cuarto nefasto en cuanto a juego y espectáculo se refiere. El premio, aun así, fue para la mejor defensa de los locales. El factor psicológico también ayudó a un equipo en alza que a los 26 minutos ya disfrutaba de +10 (48-38). Otro triple de Nate al final del periodo sirvió para apuntalar una ventaja que cada vez crecía más (53-44, m.30). La victoria parecía ya factible, pero faltaba el average, algo por lo que los coruñeses pelearían hasta el final.
Un triple de Lino -en total el Leyma acertó 9 de 17 intentos, por 1/21 del Plasencia-, abrió la recta final. Todo el equipo se sumó al trabajo en defensa y los visitantes sólo lograron acercarse a 10 puntos (56-46). Esmo anotó su tercer triple, Darío siguió aportando calidad y dotes de mando y Nate se confirmó como el mejor del equipo. Ahora sólo falta una ayuda del líder, para dejar atrás al Joventut.
El susto de la jornada lo protagonizó Añaterve en uno de los últimos contraataques de su equipo. Tras machacar el aro se cayó y quedó tendido unos segundos, al final, sólo fue un mareo.