REDACCIÓN | A CORUÑA
Iván Lamas, jugador juvenil del Sin Querer denunciado por Julio Otero, presidente del Vioño, por una supuesta agresión durante el partido que ambos equipos disputaron el pasado domingo, proclamó ayer su inocencia ante el máximo dirigente de su club, Juan Carlos Vidal. El joven futbolista argumenta que él no le dio puñetazo alguno a Otero, como refleja la denuncia presentada ante la Policía por el presidente del Vioño, que incluye al hermano de Iván Lamas como segundo denunciado también por agresión.
La versión del jugador, explicada a través de su club, contempla que Otero zarandeó e insultó a Iván Lamas fuera del terreno de juego y que a continuación fue el hermano del juvenil el que se acercó al presidente del Vioño para agredirlo. No hubo más personas implicadas en el incidente, quiere matizar el Sin Querer.
Por su parte, Julio Otero explica que Iván Lamas sí le golpeó con el puño antes de que se uniese el hermano del jugador. "El chico estaba expulsado y sin camiseta, así que no pude zarandearlo. Tiró el balón lejos para perder tiempo y yo le dije que eso no se hace. Entonces me dio un puñetazo. Cuando me agaché para recoger las gafas apareció el hermano del jugador y también me golpeó", recuerda Otero.
El Sin Querer asume la dura sanción que cree que le corresponderá a Iván, aunque ayer por la noche, con el propósito de no agravar la polémica, se reunió con el propio futbolista y dos testigos para aclarar los hechos.