HERNÁN BAHOS RUIZ | JOHANNESBURGO
La selección brasileña espera neutralizar en su segundo partido en el Mundial el riesgo goleador que genera el marfileño Didier Drogba, elevar la cotización de la acciones de Kaká y alcanzar un triunfo convincente que de paso anticipe su clasificación para los octavos.
La presencia o no de Drogba desde el primer minuto se ha convertido en una prueba de adivinanza promovida por el seleccionador de Costa de Marfil, Sven-Göran Eriksson. "No se sorprendan si Didier Drogba comienza el próximo partido contra Brasil", manifestó el entrenador sueco en la antesala del compromiso que se disputará en el Soccer City de Johannesburgo.
Con 44 goles en 52 partidos con el Chelsea, el jugador de 32 años emerge como la principal preocupación de la defensa brasileña, que antes del Mundial de Sudáfrica era catalogada como una de las más sólidas, pero ha sido cuestionada desde el gol que encajó de la selección de Corea del Norte en la victoria por 2-1. El jugador más emblemático de los elefantes jugó el 15 de junio los 25 minutos finales del partido que empataron sin goles con Portugal en la primera jornada del grupo G, que lidera Brasil. Drogba jugó con un protector en el brazo derecho fracturado en un amistoso con Japón semanas antes del comienzo del Mundial. Drogba es además un viejo conocido del guardameta Julio César y del zaguero Lúcio, con el que llegó a intercambiar cabezazos en un partido de la Champions.
Las dificultades para romper el cerco del equipo norcoreano, el peor de los 32 en el Mundial según la medición de la FIFA, así como el desliz defensivo que permitió a la defensa encajar un gol han sido atribuidas por los jugadores brasileños a la ansiedad del debut. Superados estos efectos, resta concentrase en un rival que presumiblemente no se encerrará como Corea del Norte. El guardameta Julio César y el centrocampista Julio Baptista ponderaron ayer la fortaleza técnica y el poder futbolístico de Costa de Marfil, debido a que sus componentes militan en importantes equipos de Europa.
Tras llamar la atención sobre el nivel futbolístico superior que tienen los africanos en comparación con Corea del Norte, el portero y el mediapunta matizaron que esta vez no encontrarán un rival tan cerrado en defensa. "Costa de Marfil necesita un buen resultado después de haber empatado en el debut y su calidad es superior a la de Corea del Norte", advirtió Julio César. Baptista, centrocampista del Roma, se mostró convencido de que el próximo partido "será el más difícil para Brasil" de los que componen la fase de grupos.