El presidente del Barcelona, Sandro Rosell, admitió ayer que el Arsenal "no quiere sentarse" a negociar por el centrocampista Cesc Fábregas, ya que la directiva del club londinense "se siente ofendida" por cómo se desarrollaron inicialmente las negociaciones, "hace cuatro o cinco meses". Rosell indicó que "de momento" el centrocampista no está en venta. "El tema Cesc es muy complicado. El Arsenal está muy dolido institucionalmente con el Barça y no quiere escuchar ofertas. Digamos que no lo ponen en venta", aseguró.
En todo caso, mostró su convencimiento de que tarde o temprano, el internacional del Arsenal acabará jugando en el Barça. "Si no llega esta temporada, será la que viene. No queremos ficharle para colgarnos medallas. Si lo fichamos será porque el precio del mercado es el correcto, pero no es el caso, porque el Arsenal no quiere sentarse (a negociar)", indicó. "No haremos fichajes estratosféricos para que digan que somos buenos, porque lo que el socio quiere es que el club dure muchos años", recalcó el presidente del Barcelona.
Sobre la renovación del contrato del entrenador, Pep Guardiola, por una temporada, Rosell explicó que "no hay que sufrir", porque "es muy del Barça y tiene un nivel de autoexigencia muy alto". También comentó el mandatario que Guardiola le había insistido en firmar los contratos anualmente. "Es lo mismo firmar por seis años, que firmar seis contratos de un año", dijo el presidente del Barça.