R. D. R. | A CORUÑA
Sergio Escudero sigue mudo. Ni él ni su agente dieron señales de vida ayer. Tiene que escoger entre cuatro ofertas, según cuenta el representante, Joseba Díez, para anunciar en qué equipo jugará la próxima temporada. Una de ellas es del Deportivo, muy interesado en que el joven jugador del Murcia sea el sustituto de Filipe Luis. Pero un día más ha vuelto a callar y a mantener el suspense sobre su futuro. "El acuerdo con el Murcia es de hace ocho o diez días. Incluso ya hemos redactado documentos y nos lo hemos intercambiado, por supuesto sin firma. Pero parece que habrá que esperar porque también está el jugador. No sabemos nada, no podemos aportar datos", comentó ayer Augusto César Lendoiro, presidente del Deportivo.
"Como es lógico el club ya maneja otras alternativas", avisó también Lendoiro para apremiar a Escudero a que se decida y añadió, entre sonrisas, que las demás ofertas y "circunstancias administrativas" ralentizan la operación.
De quien tampoco hay noticias en el Deportivo es de Adrián López Piscu, el central que renovó automáticamente pero que decidió no acudir a los entrenamientos al comienzo de la pretemporada y avisó, a través de su representante, de que no volvería a trabajar hasta que tuviese nuevo equipo.
"Parece que se lo ha tragado la tierra. Si estuviese en España ya lo sabríamos. Si ficha por un club extranjero y no se abona la cantidad estipulada en la lista de compensación, el club emprendería acciones legales. Estaremos preparados en cuanto al número de licencias por si viene y que tenga ficha, para que no ocurra lo que sucedió con Barragán", advirtió Lendoiro.
Además, el presidente reconoció que el club medita la cesión o venta de Rubén Castro al Betis, aunque la operación aún "está verde".