AGENCIAS | BARCELONA
Beatriz Pascual, marchadora catalana que concluyó la prueba de 20 kilómetros marcha en la quinta posición en el Europeo de Barcelona, se mostró muy satisfecha con su resultado, que confirma su progresión tras la sexta plaza del Mundial de Berlín, y prometió seguir "entrenándose a tope para intentar alcanzar a las rusas". "Todas queremos una medalla, pero sólo hay tres y se la han llevado las rusas, que han sido las mejores de largo. Pero todas somos humanas y yo seguiré poniéndome las zapatillas cada día para intentar ponerme algún día a su nivel", comentó tras la carrera.
Contenta por haber escalado un puesto con respecto a su último gran campeonato y ante su público, Pascual explicó que durante buena parte de la carrera se vio "luchando por el bronce, pero Sokolova ha puesto un ritmo muy fuerte y me di cuenta de que era difícil", dijo. El calor del público la animó a marchar incluso por encima de sus posibilidades. "He querido aprovechar esas grandes sensaciones que me transmitía la gente, y al final quizá lo he pagado. Pensé que tenía una marcha más, al menos para acabar cuarta, pero no me puedo quejar". Las marchadoras rusas, ganadoras del oro, la plata y el bronce, han tenido un rendimiento inalcanzable para Pascual. "Irse a su ritmo era una locura, pero en este deporte se trata de mejorar cada día con el objetivo de poder pelearles alguna medalla". Pascual destacó su progresión: "Llevo tres años seguidos estando delante y creo que ser finalista sigue teniendo mérito, aunque todas pensemos en las medallas". Aun así, reconoció que le hubiera encantado subir al podio en su ciudad.
María Vasco abandona
La también catalana María Vasco, que aspiraba a conseguir su primera medalla en unos campeonatos de Europa, abandonó los 20 kilómetros por lesión en el undécimo kilómetro.
Vasco, primera atleta española que obtuvo una medalla olímpica (bronce en Sydney 2000), marchaba en el grupo perseguidor de la rusa Olga Kaniskina cuando, segundos después de cubrir el décimo kilómetro, sufrió un fuerte dolor en el muslo derecho que la obligó a detenerse. La atleta barcelonesa tuvo que resignarse al abandono y se retiró llorando al no poder sumar la presea que le falta, la del Europeo.