AGENCIAS | BERLÍN
El ex madridista Raúl González se presentó ayer oficialmente como nuevo jugador del Schalke 04, y desató con ello la primera oleada de entusiasmo por parte de la afición de este clásico de la Cuenca del Ruhr. Dos días después de despedirse del conjunto blanco, tras dieciséis años en su primer equipo, y con lágrimas en los ojos, se hizo realidad lo que la prensa alemana llevaba dando como seguro desde hace días.
Raúl compareció en el estadio de Gelsenkirchen. El delantero ya tuvo en sus manos la camiseta con el número 7 del Schalke 04, ya que se quiso que en el equipo alemán lleve el mismo dígito que ha lucido tanto en el Madrid como con la selección absoluta española. La confirmación de su fichaje por parte de la entidad se produjo ayer por la mañana, para después someterse a una revisión médica y luego comparecer en el césped del que será su nuevo campo. Inmediatamente, decenas de seguidores del club, una de las aficiones más fieles de la Bundesliga, se personaron ante el estadio para ver en directo a esta leyenda del fútbol español.
Raúl se sitúa así bajo la disciplina del entrenador Felix Magath. Para el técnico, la incorporación del madrileño "es una gran noticia para el Schalke 04", que ha conseguido "fichar a un futbolista excepcional, un delantero de clase mundial que inspirará el juego de nuestro equipo en la Bundesliga". "Sus cualidades nos ayudarán y su presencia será crucial para reforzar al equipo en el futuro y reestructurarlo", añadió Magath. Según el diario Bild, Raúl podría jugar ya el sábado con su nuevo club, que se enfrenta en la semifinal de la Liga Total Cup al Hamburgo, en el que milita su ex compañero Van Nistelrooy.