M. J. AIRA / R. D. RODRÍGUEZ | A CORUÑA
"No es nada excepcional". Esas fueron las primeras palabras del traumatólogo Rafael Arriaza sobre el tratamiento con infiltraciones de plasma que recibe el guardameta deportivista Daniel Aranzubia para su lesión en el hombro izquierdo. Arriaza quitó hierro al problema y aseguró que el tratamiento se aplica a menudo con deportistas. "Es algo muy habitual. El plasma ya lo utilizamos cuando Donato se rompió el tendón de Aquiles, y estamos hablando del año 2002", explicó ayer en rueda de prensa.
La medicación, que en términos médicos supone la infiltración ecoguiada de plasma rico en factores plaquetarios, consiste en sacar sangre al propio jugador, depurarla e inyectarle el plasma, que lleva las células encargadas de reparar el tejido. "Esa sangre contiene gránulos que llevan proteínas, factores de crecimiento y señales químicas que activan el proceso de reparación del cuerpo", añadió el médico, quien también previó que Aranzubia podrá estar listo para el partido del 29 de agosto -el debut liguero del Dépor contra el Zaragoza-, si bien llegará "muy justo". Todo depende de cómo responda al proceso, que será de tres inyecciones (lo normal) que se aplicarán espaciadas a lo largo de entre 15 y 20 días.
El inconveniente de aplicar este tipo de tratamiento a un deportista reside en que hay que pedir permiso a la Comisión Antidopaje, lo que supone un trámite administrativo que crea cierto revuelo, un contratiempo que Arriaza despachó al indicar que hay muchos otros procesos terapéuticos que entrañan el mismo problema: "Con un deportista incluso hay que pedir permiso para poner corticoides" y recordó que Rafa Nadal también está utilizando inyecciones de plasma para solucionar sus problemas en las rodillas.
Por otra parte, el traumatólogo tampoco descarta la posibilidad de que el portero tenga que pasar por el quirófano si no responde bien, aunque esta eventualidad es poco probable porque, tal y como indicó, "es una pequeña dolencia" y sería raro que hubiese que recurrir a la cirugía. Aranzubia está tranquilo, según indicó el doctor, quien incluso bromeó y comentó que el futbolista sólo se pone "un poco nervioso cuando ve la aguja". El meta ya ha recibido una de las tres inyecciones y por ahora se desconoce cómo ha respondido porque "el proceso de reparación será largo", advirtió, pero avanzó que la semana que viene se podrían tener ya los primeros resultados.
Sobre la posibilidad de hacer nuevas incorporaciones en la portería blanquiazul, el presidente de la entidad, Augusto César Lendoiro, reconoció que el club no se lo ha planteado por el momento: "No estamos buscando otro portero, en este momento no estamos haciendo nada y por ahora vamos a esperar a escuchar a los médicos".