AGENCIAS | ESTAMBUL
Serbia se convirtió en el primer cuartofinalista del Mundial al vencer, por la mínima, 73-72, a una Croacia que lo intentó hasta el último segundo en un partido con alternativas, tensión y nervios.
Pese a 5-0 inicial que Serbia le endosó a Croacia, lo cierto es que los serbios acusaron ciertos problemas en ataque debido a la falta de puntería, principalmente, mientras que los croatas estuvieron mejor en defensa y corrieron el campo en busca de canastas fáciles.
El 19-27 de los diez primeros fue un buen reflejo con Dusan Ivkovic, entrenador serbio, fiel a sus principios pese a la adversidad del resultado. El técnico suele jugar con dos quintetos completamente diferentes en los dos primeros cuartos, en los que hace mínimos cambios.
Con el nuevo equipo, Serbia puso una marcha más a su juego, se revolucionó y dotó de más velocidad a todas sus acciones y llegó a igualar el marcador. Sin embargo, el empate tuvo un efecto catalizado en Croacia que volvió a mover el balón a dar velocidad al pase y a buscar la mejor posición de tiro para sus lanzadores, por lo que se fue al descanso con ventaja (34-36).
En el tercer cuarto el encuentro se niveló y se produjeron constantes alternativas en el marcador. Y con el partido abierto para los diez minutos finales, llegaron los nervios, la presión, las pérdidas y recuperaciones de balones, los fallos.
Serbia dio el primer paso al mostrarse más incisivo en ataque, 61-54 en el minuto 34, pero Croacia se recuperó para llegar 68-67, a falta de 24 segundos. Un fallo serbio permitió recuperar el balón a Croacia y empatar, tras anotar un sólo tiro libre tras personal, 70-70, a falta de 11.6 segundos para el final. Todavía hubo dos canastas más, una para cada equipo y seis segundos para terminar el partido. Rasic asumió la responsabilidad, aguantó y le hicieron personal a falta de un segundo. Anotó el primer tiro y falló adrede el segundo. Serbia ya estaba en cuartos de final.