JUAN MARTÍNEZ | PONTEVEDRA
Javier Gómez Noya viajará a primera hora de la mañana de hoy a Budapest (Hungría), en donde el domingo afrontará la última prueba del mundial de triatlón en la que tiene posibilidades de proclamarse campeón del mundo. Para ello, en la carrera necesita superar en tres puestos al alemán Jan Frodeno, actual líder, para situarse al frente de la clasificación general definitiva. Actualmente la diferencia de puntos sólo es de 231.
Gómez Noya es consciente de que las posibilidades que tiene de hacerse con el Mundial pasan "por ganar la carrera, es lo más sencillo, entre comillas, y que Frodeno quede cuarto, o ser segundo y él quinto, pero puede pasar de todo. En varias competiciones ha hecho sexto y otras ha ganado. Lo que está claro es que su rendimiento yo no lo puedo controlar demasiado, pero sí puedo el mío". Añade que "el objetivo es tratar de estar lo más alto, hacerlo lo mejor posible, y luego ver lo que hace él. Ganar el Mundial sé que no es fácil, pero tampoco es imposible".
El triatleta afirma que no tiene dudas sobre su rendimiento al señalar que "estoy bien. Físicamente me encuentro muy bien. En los entrenamientos de las últimas competiciones estuve al mejor nivel de siempre, por lo tanto llego motivado y con ganas. De él no tengo muchas referencias, pero sé que tenía previsto preparar muy bien la final, ya que entraba dentro de su preparación, y teniendo tan cerca el título mundial, estoy seguro de que va a llegar a un gran nivel", subrayó el deportista ferrolano.