AGENCIAS | MADRID
La selección española de fútbol aterrizó ayer a mediodía en el aeropuerto de Madrid-Barajas con una hora de retraso procedente de Buenos Aires, y con los rostros de los jugadores muy serios, tras la derrota en el partido amistoso del pasado martes frente a Argentina (4-1).
La expedición al completo llegó en un vuelo chárter procedente de la capital argentina, pero pocos futbolistas salieron al exterior pues la mayoría enlazó con otros vuelos hacia sus destinos por el interior del aeropuerto.
El primero en salir fue el seleccionador Vicente del Bosque, al que siguieron los jugadores del Madrid Xabi Alonso, Casillas, Arbeloa y Sergio Ramos, así como Silva y Fernando Torres.
El único que quiso pronunciarse brevemente fue Sergio Ramos, que restó importancia al entusiasmo con que los medios de comunicación argentinos han acogido el triunfo de su selección frente a España, y comentó que "da igual lo que se publique allí", porque "hemos demostrado que podemos ganar títulos".
En la misma terminal del aeropuerto madrileño se pudo ver a los argentinos Higuaín y Kun Agüero, que llegaron treinta minutos antes que la selección española en un vuelo regular.