REDACCIÓN | A CORUÑA
El Coinasa Liceo cierra esta tarde su primera vuelta en la OK Liga visitando la cancha de un recién ascendido, el Monjos, un equipo teóricamente asequible y que sólo ha ganado un partido en las doce jornadas anteriores. El conjunto verdiblanco afronta el encuentro sin margen de error, obligado más que nunca a sumar los tres puntos para no despedirse definitivamente del título, ya de por sí casi imposible tras los últimos resultados.
Diez puntos le separan del líder, el Barcelona, por lo que otro traspié significaría el adiós a cualquier tipo de esperanza de poder dar caza al cuadro blaugrana. El Liceo no atraviesa precisamente su mejor momento de la temporada después de no haber sido capaz de ganar en las últimas tres jornadas del torneo. Los dos empates en las canchas del Reus (5-5) y Noia (2-2), más la derrota del lunes ante el Fútbol Club Barcelona en el Palacio de los Deportes (4-6), han restado bastantes opciones al equipo coruñés de luchar por el título de la OK Liga.
Sin embargo, se mantiene como el inmediato perseguidor de la formación culé, con 24 puntos, los mismos que el Noia, que esta noche visita la pista del Barça. Un triunfo liceísta ante el modesto Monjos podría servirle para afianzarse en la segunda plaza de la clasificación y, de paso, para recuperar las buenas sensaciones después de los últimos tropiezos. El rival del Liceo sólo ha celebrado un triunfo en lo que va de campeonato, el que consiguió en la décima jornada en su visita a la cancha del Shum (2-4).
Cuatro empates y siete derrotas completan el balance de la escuadra que dirige Antoni Aranda. Su potencial es escaso y de ahí su clasificación: penúltimo, con los mismos puntos -siete- que el colista Alcoy. Pese al factor campo, el Liceo cuenta con argumentos de sobra para regresar a A Coruña con un nuevo triunfo que le permita afianzarse en la segunda plaza.