Ricardo Rodríguez, defensa del Wolfsburgo de ascendencia gallega, se convirtió en el héroe de los cuartos de final de la Liga de Campeones al romper 630 minutos de imbatibilidad de Keylor Navas en el torneo con el gol que cimentó la sorprendente derrota del Real Madrid en el Volkswagen Arena (0-2). Ricardo es hijo de José Manuel Rodríguez, de Crecente (Pontevedra), que emigró a Suiza en los ochenta y ha alumbrado en Zúrich a toda una saga de futbolistas.

De padre gallego y madre chilena, Ricardo Rodríguez es, con apenas 23 años, uno de los pilares de la emergente selección suiza y uno de los zagueros de moda en la pujante Bundesliga. Formado en las categorías inferiores del Zúrich, la ciudad donde se establecieron sus padres, hermano de futbolistas -sus hermanos Roberto y Francisco juegan en la Segunda División alemana- en 2009 se proclamó campeón mundial sub 21 con el combinado helvético. Desde hace cuatro años juega en el Wolfsburgo, donde está llamando la atención de los mejores equipos del continente. La Liga española podría ser su siguiente destino. Así lo confiesa su padre, que todavía ayer se frotaba ojos después del partidazo firmado por su chico ante el coloso blanco.

"Fue una alegría tremenda, el estadio casi se viene abajo. No pasa muy a menudo que un equipo pequeño le gane 2-0 al Madrid. Ha sido, como se dice, una proeza", relata José Manuel Rodríguez en conversación telefónica con este diario. Y añade: "No todos los días se le marca un gol al Real Madrid. Me parece que era el primero que le marcaban a su portero esta temporada en la Liga de Campeones. No sé si fue o no penalti pero el árbitro lo pitó y él marcó el gol". Nada de esto sospechaba José Manuel cuando hace más de tres décadas se lió la manta a la cabeza y partió hacia Suiza en busca de mejor vida. "Había trabajando gente de allí, de Creciente, y estaba también mi hermana, así que me vine a ver si había algún trabajito para mí. Y así empecé, primero en la construcción y luego en una empresa de logística. Aquí en Zúrich me casé también, con una chilena de Viña del Mar, tuve mis hijos y he hecho mi vida" , explica.

Aunque siempre ha sido seguidor celeste, el fútbol entró también de lleno en su vida por vía familiar. "Tengo dos hijos más que juegan al fútbol, el mayor, Roberto, que jugó en el Novara, en Italia, y ahora está en el Greuther Furth, en la Segunda División alemana y el menor, Francisco, que está en el Arminia Bielefeld. "Pensaba que uno o dos me podrían ser futbolistas, pero los tres... bueno, así ha sido y la verdad es que estoy muy orgulloso", confiesa.

Después de casi uno lustro defendiendo la elástica del Wolfsburgo, José Manuel Rodríguez reconoce que su hijo tiene ganas de dar el salto a la Liga española. "Ricardo lleva cuatro años y medio jugando en el Wolfsburgo, pero su sueño es jugar en España. Le encantaría jugar en el futuro en el equipo español. A mí me encantaría que fuera en el Celta pero no me consta que ellos tengan interés", apunta.

Del Dépor, pero más del Celta

La familia Rodríguez siempre ha sido fiel seguidora de la Liga española y el Celta, equipo de José Manuel, siempre ha tenido un lugar especial en su corazón. "Claro que sigo la Liga española y especialmente al Celta, que este año lo está haciendo muy bien. El otro día mismo vi el derbi gallego. El Deportivo también me gusta pero soy más del Celta", comenta el padre el lateral zurdo.

Y existe otra razón más para que el conjunto de Balaídos sea uno de los equipos favoritos de la familia Rodríguez. "Además de que yo soy de Crecente en casa nos gusta el Celta porque hay muchos jugadores chilenos y mi mujer es de Viña del Mar. Está Orellana, Marcelo Díaz, Pablo Hernández...", que recuerda que Chile también se interesó por Ricardo cuando este jugaba en las categorías inferiores de la selección suiza. "Chile también lo quería pero eligió Suiza. Se decidió por Suiza porque estaba aquí. Le dijo a mi mujer: "Mamá yo me decido por Suiza y ya está",

José Manuel Rodríguez apunta no obstante que el gran sueño de Ricardo sería jugar algún día en el Real Madrid. "Jugar en el Madrid sería un sueño para mi hijo", admite el padre del futbolista del Wolfsburgo, que antes de fustigar al conjunto de Zinedine Zidane tuvo la oportunidad de conversar el pasado miércoles con los prebostes del club blanco.

"Antes del partido estuve hablando con Florentino Pérez, Emilio Butragueño y Jorge Valdano y me felicitaron por lo buen jugador que era Ricardo. Me sentí orgulloso, aunque hablamos más de otras cosas que de fútbol", explica Rodríguez, que tiene aún familia en Vigo,a donde viajó las pasadas Navidades. "En diciembre estuve viendo al Celta en Balaídos en el partido de Liga contra el Athletic de Bilbao. Aunque perdió por uno a cero, me dio la impresión de que este año hay un gran equipo", asegura.