ÁLVARO FAES.SHANGHAI
Hamilton va camino de conseguir su primer título y de convertirse en el piloto más joven que lo logra en la F1. Liberado de la tensión que le produjo la FIA con una investigación resuelta sin consecuencias, el inglés voló en Shanghai hacia una pole con sabor a corona. Alonso y Hamilton se cruzaron ayer tras la calificación. Se ofrecieron la mano mutuamente. De campeón a presumible relevo. Rencillas aparte.
El tifón "Krosa" no llegó a Shanghai, pero sus efectos colaterales empezarán a hacerse notar hoy si los partes aciertan con el pronóstico. Pese al fiasco acuático de Japón, la última razón que le queda a Alonso como asidero es el aguacero: una carrera en condiciones extremas y que la suerte no escoja de nuevo a Hamilton, como tantas veces esta temporada. Lo que no sea lluvia y desorden llevará al inglés camino del título. Si no se lo asegura, lo podría dejar muy a mano para terminar de rematarlo en Brasil.
La lucha por la pole fue peleada hasta el último momento. Sin embargo, Alonso sabía que no podía ser para él. Ha perdido la confianza en el equipo, más todavía tras escuchar a Norbert Haug, el hombre de Mercedes en la escudería, desdeñar todas las teorías de apoyo a Hamilton.
A la hora de la verdad, al coche del español le faltó algo, lo que sí tenía Hamilton para tomarle una diferencia de ¡6 décimas! en la vuelta lanzada. Todo un mundo cuando Alonso se había estado moviendo todo el fin de semana por delante del inglés.
El finlandés Kimi Raikkonen acompañará al británico Hamilton en la primera línea, tras estar casi siempre entre los más rápidos. Dominó las dos primeras tandas, pero se dejó una décima de oro frente al inglés en la definitiva. Eso sí, se colocó por delante de Felipe Massa. Diluidas prácticamente sus opciones, Fernando Alonso anduvo resignado por el circuito, consciente de lo difíciles que están las cosas. Parecidas sensaciones albergan los asturianos llegados a Shanghai para la carrera. "Nunca te dejaremos solo", dice una pancarta, nueva en el repertorio. Un centenar de seguidores apoya al piloto. Unos, del Club F1 Oviedo; otros, agraciados en el sorteo de viajes que Cajastur realizó entre sus clientes. Resignación en unos y en otros ante lo que parece un imposible. Sólo queda el "Krosa".