Xosé Manuel Malo.Sevilla
En tiempos en los que mantener la identidad propia está complicado, en buena parte por la ineficacia de la burocracia, Sevilla y Deportivo parecen haberse reencontrado consigo mismos. Los andaluces incluso con sus orígenes. Los coruñeses con el patrón que los guíe. Dos años gloriosos del club de Nervión parecían haberse fundido con la nada. Las derrotas acumuladas en el arranque del nuevo curso futbolístico hacían dudar de su capacidad, quizá porque no se buscaban las causas del descenso de su rendimiento. Es posible que sólo haya una: la tragedia vivida con Antonio Puerta.
Las dudas del Deportivo, especialmente en Riazor, han hecho saltar las alarmas sobre las posibilidades del equipo en la máxima categoría. Sin embargo, en la última jornada andaluces y coruñeses reaccionaron. Los primeros con una victoria; los segundos con un fútbol inusual en los partidos anteriores, aunque acabaron perdiendo. La reivindicación de ambos es que existen. Es lo que intentarán demostrar esta tarde en el Pizjuán.
El conjunto blanquiazul encontró sus señas de identidad en la montaña de Montjuic. Lotina llamó a la revolución y la introdujo en la alineación. Le dio resultado, aunque haya quien piense que no por la derrota. Para variar el signo del marcador, el entrenador vizcaíno mantendrá el mismo bloque con la excepción de que recupera a Juan Rodríguez, pero no para el doble pivote, si no que en principio para que se ocupe de la banda derecha. Su dominio del juego aéreo, su llegada y facilidad para el gol han convencido al entrenador de que ésta puede ser su plaza. Ya lo había intentado Caparrós. El menos convencido fue el propio futbolista. Quizá el tiempo haya corrido a su favor.
El coso futbolístico sevillista lo dirá. También si el Sevilla es el Sevilla. Los antecedentes inmediatos son muy malos para el Deportivo, un equipo que a lo largo de su historia convirtió el Pizjuán en su segundo feudo, pues cada visita la saldaba con resultados positivos. Incluso antes de la era del Superdépor. Después mantuvo esa racha. El año pasado, sin embargo, cambiaron las tornas y fueron los futbolistas de Ramos los que arrasaron de los cuatro partidos que jugaron. Ahora llegan de golear en Europa, pero también de encajar dos goles. Como si no se encontraran de todo.