ÁLVARO FAES.SHANGHAI
No hizo falta casi ni pincharle. La pole de Lewis Hamilton dejó a Fernando Alonso con escasas opciones para el Mundial y el asturiano desató su verbo indomable poco después de firmar el cuarto tiempo en la tanda de clasificación. Desempolvó la máquina de dar titulares y repartió mandobles sin piedad, a diestro y siniestro. Disparó contra Ron Dennis, McLaren, la FIA y la Fórmula 1 en general. Dejó tranquilo esta vez a su compañero de equipo, Lewis Hamilton, pero habló de su futuro y tiró por la borda las teorías de supuesta igualdad a las que se vio sometido durante la temporada.
Las seis décimas que perdió en la sesión de clasificación abrieron la espita de la polémica: "Hice una buena vuelta y tengo curiosidad por ver dónde he perdido un tiempo que no perdí en cien vueltas de todo el fin de semana. No tengo ninguna ilusión para la carrera, sobre todo cuando todavía queda Brasil y sé que alguna cosa irá mal, como todo el año". Fue el primer ataque de Alonso contra McLaren y su patrón, Ron Dennis, con una dureza que crecía a cada momento. "Esperaba mucho más del equipo, tenía la imagen de una escudería seria y profesional. El año pasado luchaban por entrar en la Q3 y ahora van a ganar el Mundial. Ayudé a mejorar el coche todo lo que he podido, pero no merezco el trato que recibo, no sólo como bicampeón sino siquiera como persona".
Alonso replicó a Ron Dennis, que había asegurado que le irritaban los silencios del piloto español. "Vale más callar que mentir y eso lo tenían que hacer más veces él y su equipo. Le iría mucho mejor, porque muchos de los escándalos de McLaren han sido provocados por sus cosas", aseguró con dureza. "Algunos han dejado de hablar, han tomado su dirección y se han dedicado a hablar en los periódicos", dijo en referencia a Norbert Haug, hombre de Mercedes en la escudería y su apoyo en los primeros momentos delicados. Dijo que Dennis nunca le prometió trato de favor, pero criticó fuertemente sus teorías deportivas. "Dime de qué presumes y te diré de qué careces. La igualdad es imposible en la Fórmula 1 porque siempre hay un mejor motor, una mejor vuelta para parar, un mejor algo. Unas veces le toca a uno y otras, al otro, pero cuando habla y promete igualdad las cosas no son así". El piloto ovetense resume con rotundidad cómo se siente en McLaren cuando le preguntan qué grado de confianza tiene en el equipo. "Cero, llevo diez meses aquí para saberlo. Tenemos claro lo que alegran las victorias de uno y de otro o las declaraciones de tu jefe, cuando dice que siente un cariño especial por uno de tus compañeros y rival".
Lejos de amilanarse, el asturiano reconoce que estas situaciones de especial crispación le dan alas para intentar ganar, "subirte al morro del coche y apretar los puños delante de todo el mundo", algo que se le está complicando esta temporada. "Es una motivación extra por toda la gente que me apoya, por las banderas españolas que se ven aquí y por la gente de Asturias y de todos los sitios".
El papel de la FIA esta temporada ha dolido mucho a Fernando Alonso, agravado por el último episodio con una investigación a Hamilton sin resultado. "Así es la Fórmula 1 actual. Tanta profesionalidad, tecnología, etcétera y parece una feria del automóvil, enseñando los coches de país en país. Que un video de Youtube sirva para una investigación, que el tío de una fotocopiadora pueda excluir a una escudería del Mundial de constructores... la gente se pensará que esto es de risa".
Las manifestaciones de Alonso enquistan aún más la relación con McLaren ante un posible arreglo para la temporada venidera. "Tiene que partir de ellos, que son los que filtran mentiras a las prensas inglesa y alemana para ir contra mí". En cuanto a un posible cambio de aires, apuntó que "si tengo contrato aquí, la posibilidad de seguir no me la quita nadie, lo que pasa es que hay que ver si es lo mejor o no".
Del futuro dice que "no depende de mí", que él intenta hacer su trabajo "lo mejor posible", aunque duda del equipo. "Por sus actos parece que no tienen muchas ganas de que siga y que ya tienen bastante con uno de los dos, pero no hay problemas, tengo otros diez equipos que pueden estar interesados en mí", retó. Reforzó sus teorías sobre el equipo apoyándose en antiguos pilotos de la formación. "He hablado mucho con Coulthard, Montoya y Raikkonen. Todos se fueron y encontraron mucha felicidad. Por algo será". El único que se libró ayer de la quema en Shanghai fue Hamilton, a quien Alonso reconoció sus méritos como posible campeón. "Se lo merece, hay que ser deportivo, saber ganar y perder, y si no me llevo el título es porque alguien ha sumado más puntos y será porque ha hecho mejor su trabajo".