AGENCIAS.VALLADOLID
El seleccionador nacional, Juan Carlos Pastor, confesó ayer en el regreso a los entrenamientos con su equipo, el BM Valladolid, que "tras el Europeo se han fortalecido aún más" sus ideas por la victoria final de un equipo, Dinamarca, "que defiende a muerte su sistema de juego".
En este sentido, el técnico vallisoletano aseguró que mientras esté a cargo de la selección, seguirá manteniendo su "filosofía de juego". "Es la que me ha dado éxito y no voy a cambiar porque alguien me diga que tiene que jugar uno u otro jugador", añadió.
"Yo valoro las críticas cuando no son interesadas, que es lo que hay, y soy consciente de que, si ya me criticaron después de lograr la medalla de oro en Túnez y de conseguir la plata en el Europeo de Suiza, ahora habrá más. Pero yo voy a seguir con mis ideas, porque no nos ha ido tan mal", comentó Pastor.
El seleccionador nacional considera que "el problema del balonmano español es el balonmano español, porque en Europa el respeto es máximo, se acercan a pedirte autógrafos, mientras que aquí son todo críticas". "En mi catálogo no hay lugar para la improvisación, porque yo soy entrenador de balonmano, no alineador, y conmigo se presupone la intensidad y el trabajo. Mientras esté en la selección habrá una preparación de los partidos, vídeos, y se dará mucha información a los jugadores para trabajar cada encuentro al máximo", avanzó Pastor.
Ahora el combinado español deberá disputar el Preolímpico en Francia ante el país anfitrión, Túnez y Noruega. La selección escandinava es, a juicio de Pastor, "la más difícil". "Vamos a luchar para conseguir clasificarnos para los Juegos de Pekín", aseguró.