Portería en manos gallegas

Los dos Rubén (Martínez y Blanco) defenderán esta tarde las metas de Deportivo y Celta, algo que no sucedía en un derbi desde hace sesenta años

23.12.2017 | 14:23

Hace seis décadas de la última vez que las porterías de Celta y Deportivo estuvieron defendidas en un derbi por dos porteros autóctonos. Si nada raro le sucede hasta las 18.30 horas a Rubén Martínez, esta tarde se romperá esa curiosa situación. Desde que Otero y Padrón fueron los guardametas titulares en el derbi de 1957 nunca ha vuelto a repetirse esta circunstancia de ver las porterías en un clásico gallego en manos de gente de la casa.

El asunto en el Celta estaba resuelto desde hace tiempo porque los tres metas del primer equipo son gallegos, pero en el Deportivo esa cuestión ha quedado solucionada viendo el buen rendimiento en los últimos partidos de Rubén Martínez y el deficiente de sus competidores en el puesto. Porque la portería del Deportivo ha sido la más inestable de lo que va de Liga. Cuatro arqueros se la han repartido en los dieciséis partidos que se han disputado hasta el momento. Tyton, Pantilimon, Francis (portero del filial) y Rubén se han alternado durante estos meses de competición, una situación que ha lastrado también al Deportivo que ha tardado en encontrar la solución a esa inestabilidad. Finalmente parece haber llegado de la mano de este portero nacido en Coristanco hace 33 años y que siempre hizo su carrera lejos de casa ya que se marchó a la cantera del Barcelona cuando era poco más que un adolescente. Desde entonces inició un largo viaje que le llevó a diferentes lugares. Racing de Ferrol, Cartagena, Málaga, Rayo Vallecano, Almería, Levante... hasta que en 2016 el Deportivo le llamó a su lado aunque le cedieron al Anderlecht belga. En verano regresó para competir por el puesto con Pantilimon y Tyton. La lógica ha hecho que se impusiese en esta batalla y ahora se haya convertido en el meta titular de este Deportivo. Ha jugado siete partidos de los dieciséis que se han disputado hasta el momento y ha encajado dieciséis goles (una media superior a los 2,2 goles por partido).

En Vigo Rubén Blanco ha terminado por imponerse a Sergio Alvarez en la pelea por hacerse con el puesto, algo que ha sucedido en los últimos años en la portería del Celta. Esta temporada comenzó siendo relegado por el de Catoira, pero Rubén ha terminado por ganarse la confianza de Unzué y el meta ha respondido con evidente acierto. En sus últimos partidos se ha mostrado a un gran nivel y en los diez partidos que ha jugado hasta el momento la media de goles recibida es de un 1,30 por partido. Ha recibido 45 disparos entre los tres palos de los cuales ha conseguido salvar un porcentaje superior al 70%, lo que le convierte en noveno mejor en este apartado de toda la Liga. Hace mucho que en el Celta estaban convencidos de que el portero de Mos estaba condenado a convertirse en uno de los grandes referentes de este equipo en la próxima década. Su actuación en estos meses de competición da la razón a quienes creían ciegamente en él. Hoy jugará su primer derbi contra el Deportivo. En las últimas temporadas ese privilegio siempre le correspondió a Sergio Alvarez. El partido con el que sueña cualquier canterano llega a su hora.

Esta tarde dos gallegos se verán a lo lejos en Riazor. Quedan muy atrás la última vez que sucedió en un derbi. Solo sesenta años.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Información patrocinada
Enlaces recomendados: Premios Cine