MANOLO RODRÍGUEZ | A CORUÑA
El 109 día de conflicto en Caramelo -que arrancó el 17 de abril cuando la empresa anunció la presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE)- vivió uno de los momentos importantes del enfrentamiento.
La dirección de la compañía movió ficha y entregó en el registro de la Consellería de Traballo la solicitud del ERE para que la Xunta tome una decisión. De esta forma, la firma "da por finalizado el periodo de consultas a los trabajadores, tras la celebración del referéndum en el que la mayoría de los empleados apoyó la última propuesta", asegura en un comunicado. Junto a la solicitud aportó el acta que recoge el resultado del plebiscito celebrado el lunes en el que 222 de los 235 trabajadores que votaron (la plantilla son 442) aceptaron la última oferta. En ella, figuran las indemnizaciones que recibirán los 237 operarios afectados por la regulación de empleo: 39 días por año trabajado, con un límite de 34 mensualidades y un tope de 60.000 euros. Traballo tendrá ahora 15 días hábiles para rechazarlo o aceptarlo y no es vinculante la posición del comité de empresa: la CIG -mayoritaria en la compañía- insiste en que no acepta el ERE.
Tampoco es vinculante el informe negativo que la Inspección de Traballo emitió el 12 de junio en el que consideraba injustificada la petición de los 237 despidos. En aquel momento, la inspectora rechazó el ERE porque las pérdidas económicas de 51,9 millones que la empresa acumulaba en ese momento se habían producido por una "nefasta gestión" y no por las causas económicas, organizativas o productivas alegadas por la firma.
Ahora, la petición de la compañía tiene cuatro puntos a favor. El primero es que tras la votación del lunes los trabajadores apoyan el ERE, por lo que éste es pactado. El segundo es que la Consellería de Traballo va a tener en cuenta la opinión de los trabajadores (el 94% de los que fueron a votar y el 50% del total de la plantilla avalan la propuesta). La tercera es que la firma ha subido la cuantía de las indemnizaciones: de los 25 días con un máximo de 12 mensualidades del principio a los 29 días y 34 mensualidades de la última propuesta. La cuarta es que la situación económica actual de la empresa, tras casi cuatro meses de conflicto, no es la misma que en abril. "La compañía no puede resistir más", aseguran desde Caramelo. Los trabajadores están "agotados", reconoció ayer Saúl Mateos, portavoz de la plataforma que pidió la segunda votación. Aún así, Traballo "no lo tiene fácil", explicaron fuentes inmersas en el conflicto.
Ayer también fue el día escogido por los precursores del referéndum para hacer una valoración de los resultados. Su portavoz, Saúl Mateos, pidió al comité de empresa que "respete" y refrende el resultado de la votación. "El comité tendrá que tomar buena cuenta de ello y respetar la decisión de los trabajadores", reconoció. Mateos también solicitó al comité que se pronuncie "entre hoy y mañana" respecto al referéndum "porque los trabajadores de Caramelo lo que no tienen es tiempo". Así, instó a la CIG a respaldar el referéndum y sentarse, junto a los demás miembros del comité, "con los mediadores y la Xunta para cerrar el acuerdo", remarcó. También calificó de "complicada" la situación de Caramelo e insistió en que "es esto -en alusión a la última propuesta económica- o el concurso de acreedores y eso afectaría a 800 familias", en alusión a los trabajadores de la fábrica, pero también a los empleados de Antonio Pernas y a los de las tiendas. En cuanto a la posibilidad de que esta plataforma recuse al comité, sostuvo que no se han planteado esta posibilidad. "Esperamos que con esta votación y la responsabilidad que tienen con los trabajadores se adhieran al resultado", insistió el portavoz. También explicó que esperarán a que el comité se posicione para estudiar si adoptan nuevas acciones.